Pues, si fueras Jeff Tweddy, tu respuesta tal vez debería ser “Todas las anteriores”.
En el reciente blog del NY Times, titulado Migraine, Perspectives on a Headeche, escrito por quienes la padecen, el líder de Wilco, postea un extenso testimonio sobre su propia experiencia sufriendo esta terrible enfermedad y cómo le afectó en el plano artístico y musical, razón por la cual en el 2004 tuvo que internarse en una clínica en Chicago para tratarse.
Lo tituló “Shaking It Off” [algo así como "Sacándoselo de encima"]. Aquí unos extractos:
There are a lot of different ways migraines have affected my music, and vice versa: being a musician has allowed me — for lack of a better phrase — to rise above the pain from time to time. I’ve never missed a show because of a migraine. But I’ve played some really horrible shows and cut them short because there was very little I could do to keep going. I’ve played shows where I had bucket on the side of the stage where I threw up in between songs regularly. (…
On a creative level being able to play music and disappear into something as meditative as music can be has been a real blessing in my life.
In the worst periods of migraine suffering — in particular during the making of the record “A Ghost Is Born†—the cycle of pain and pain relief and pain killer abuse got really difficult to dig out of. I was rarely able to function for more than a few hours a day.
Un testimonio honesto y sin autoconmiseración. Saludos, buen Jeff. Qué bueno que estés bien. Gracias por tu música. Just smile all the time…
Me habré mudado unas 3 veces en total en mi vida. Pero rara vez regreso aquellos lugares donde pasé mi gran parte de mi infancia y algo de mi primera juventud. Solo cuando caigo en cuenta que vivo en un distrito que está lejos de prácticamente TODO es cuando me gustaría regresar al último lugar donde viví antes de éste. Y de lo poco rescatable de mi actual residencia es el hecho que los viajes de ida y vuelta a donde sean me sirven para poder escuchar muchos discos completos [así de abusivamente extensos son]. En este nuevo comienzo de año creo haber encontrado una banda ad-hoc. Aun cuando no soy muy adepto a los grupos folkies, debo reconocer que me atrapan aquellas bandas que se valen de diferentes elementos para mostrar un resultado que saca provecho de aquella mixtura. Relatando experiencias provenientes de sus constantes viajes entre Florida y California, el trío Biirdie [nombre sacado del musical Bye Bye Birdie, del cual son fanáticos] ha editado un disco nostálgicamente hogareño y que no por eso no llegue a la conclusión de que el presente es el lugar donde se desea estar [a ver si me convencen]. La banda de Glendale relata historias sobre la lógica alienación que precede a la separación y a la vida vagabunda que se pueda adoptar tras mutar de viviendas, el hecho de no sentirse ubicado en el nuevo lugar, pero tampoco sin sentir la necesidad de regresar. Catherine Avenue, su segunda placa, te puede sonar a veces a Grandaddy tocando country ["Him"], a veces a un Dylan optimistón ["Who Were You Thinkin' Of", que es un cover de The Texas Tornados, banda de tex-mex], o haciendo gala de una buena ejecución del piano en “Life In A Box”, al mejor estilo del sonido Americana sureño. Jared Flamm, Richard Gowen y la linda Kala Savage inician el disco con 2 buenas canciones, “Catherine Avenue” y “LA Is Mars”, cuyo solo de guitarra resume mucho la influencia Wilco [más preciso sería Uncle Tupelo] que tiene este CD ["You miss the houses of Beverly Hills and the midnight radio / I am waiting for you still in a rain on Embarcadero / Where we said goodbye for as long as arms could reach / To Florida skies, Indian Rivers and Satellite Beaches / L.A. is Mars / Where the wind blows money and stars / You are the peak of the mountain top"]. Aunque personalmente, yo prefiero la segunda mitad del disco: “I’m Gonna Tell You Something”, es espacial durante el primer minuto y medio, juego de voces coral chico-chica, y guitarras guilmourianas, muy Pink Floyd [no es joda] con una base rítmica salida de la Neko Case más folk; “Petals” nos presenta la linda voz de Savage [es el único track que canta ella sola], una balada ligera acompaña en principio con piano y luego rodeada de teclados y guitarras con slide y orquestaciones de cuerdas, y la canción previo al cierre, “Careless & Unconcerned”, largo tema de emociones contenidas que se desatan en el último par de minutos. Biirdie ha sabido conciliar bien sus influencias [de seguro te vas a preguntar por qué no han firmado con Elephant 6], y quizás este disco sea aquel con el que estos 3 muchachos por fin levanten vuelo. Fly away.