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Robin Guthrie hoy en el Centro Cultural de España
Más visitas de escoceses ilustres. Un día antes de los esperadísimos Jesus And Mary Chain, Robin Guthrie repite el plato, y tocará esta noche, a partir de las 8pm en el Centro Cultural de España, presentando el soundtrack de la película española 3:19, cuya autoría pertenece al ex-Cocteau Twins [puedes ver el trailer en este link]. Guthrie ya se está volviendo caserito de los escenarios limeños, su primera presentación fue en el Julieta el año pasado, en donde musicalizaba el espectáculo visual Lumière. Posteriormente, acompañó a los Resplandor en el escenario teloneando a The House Of Love. Si te lo perdiste en todas estas ocasiones, hoy miércoles tienes una nueva oportunidad para poder apreciarlo en el Centro Cultural de España [Av. Natalio Sanchez 181, frente a la Plaza Washington. Altura cdra. 6 de la Av. Arequipa]. El ingreso es libre, pero anda temprano para hacer tu cola. No es la primera vez que el buen Robin realiza un soundtrack, puesto que ya había participado [junto a Harold Budd] de la banda sonora para Mysterious Skin [2004], del director Gregg Araki [del cual DEBES VER The Doom Generation]. La banda sonora de 3:19 tuvo una edición limitada de 3000 copias, así que es probable que de no encontrarla, tengas que proceder al download respectivo. Tras escucharlo te dejamos nuestras impresiones:

::robin.guthrie
::3:19
::automatic.entertainment/darla
Más que canciones, Robin Guthrie siempre fue un guitarrista que nos regalaba ambientes. Incluso en sus trabajos como productor, junto a bandas como Lush, Mahogany o Ulrich Schnauss. Este soundtrack no es menos que eso. Es la obra de un guitarrista consciente de sus capacidades y de cómo poder explotarlas. Siempre íntimo, sosegado, y sugerente. Esta vez se arma, además de las diferentes tonalidades que le puede arrancar a su guitarra, de pianos y otros instrumentos de cuerda, sumándole efectos miles y beats electrónicos, que son colocados de forma casi minimal y al mismo tiempo fantasmales. Teniendo en cuenta que esta película española-mexicana trata sobre un trío de amigos, uno de los cuales tiene cáncer terminal, se entiende la atmósfera de cada uno de los 10 tracks que incluye 3:19, título sacado del libro del Genesis bíblico, aquel versículo que termina con la frase “Ya que polvo eres y al polvo volverás“. Esto te puede dar una idea del sonido que Guthrie ha querido invocar. Tampoco es que sea música para velorio, ni mucho menos. Pero definitivamente es música personal, para ser escuchada en silencio, en un ambiente privado, demasiado íntimo, lo cual queda claro en tracks como “lisa@dixo.com”. Se dejan rastrear trazos de new age mezclado con shoegaze, como en “En Mi Punto, En Ti Punto, y Miy en ti Punto”, pero es con “Explaining The Game” y “A La Eternidad…”, colocadas casi al final, que el disco alcanza un mayor pico emocional, ambas con semejanzas a sus antecedentes musicales que resultan encomiables. Definitivamente un buen disco, que se puede disfrutar aun mejor con el visionado de la película.
In Situ :: Elika en el Julieta - 14 de agosto
::noisy.three.pack
Parece que el staff de Manzarock tuvo para sus 3 gustos en el teatro miraflorino. Aquí lo que les dejó la noche del pasado jueves 14 a cada uno:
::kinder_
Seré franco. Siempre me parecieron una buena banda. De lo más destacado en la pequeña y “variopinta” escena nacional. Desde que tenían vocalista hasta cuando se volvieron instrumentales; pero la última vez, no sé que sucedió. Y es que en esa ocasión [si mal no recuerdo, durante la presentación de The Fucking Ocean] el IDM terminó por comerse las guitarras. Les quitó personalidad. Ya no parecían Kinder; sino más bien, otra de esas bandas dizque Intelligence Dance Music que sobresalen por su carencia de feeling, que poco trascienden y destilan frialdad. Aunque claro, esta vez, la formula funcionó. Los de “David En El Jardín” [hace ya un buen tiempo sin David, y con su nuevo integrante] se mostraron cuajados y la presentación fue realmente buena. Las guitarras volvieron a ser las protagonistas y eso se aplaude. [vaya.que.aplaudió_k.].
::videos.de.su.presentación_aquí.y.aquí
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::resplandor_
¿Qué podría decirse respecto de otra presentación de Resplandor? Quizás que esta vez promocionaron más el último disco [como debía ser] y por ende tocaron nuevos temas, de entre los cuales, caben destacar “Downfall” y “Pleamar“. También que la presencia del baterista con pinta hardcore –y su polo estampado con una frase que aludía al hecho de que a pesar de serlo, su nombre no era Christian– le inyectó mayor fuerza, mejor sonido y algo de toque jocoso a su presentación. Que el bajista, a pesar de su papel enteramente secundario, no lo hace mal. Y, ¿por qué no?, también acusar la mala iluminación –por momentos– durante la presentación de los amigos de Robin Guthrie, lo cual sólo sucedió en su performance, puesto que tanto para Kinder como para Elika, todo estuvo perfecto respecto a eso. En líneas generales, Resplandor tuvo otra tocada correcta; y no hay mucho más que decir. [lo.dijo_daniel.aliaga].
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::elika_
Hablaré primero de lo que no me gustó. El Julieta. Sorry muchachos, pero creo que no es un local para conciertos. A mí me amodorra estar sentado viendo a un grupo tocar, por más rugiente que sea su performance [muy buenos los sets de Kinder y Resplandor, como ya habrán leído]. Teniendo en cuenta que se repetirá la sede para lo de Asobi Seksu, solo queda resignarse. Haciendo un esfuerzo, superé las cabeceadas.

¿Qué me gustó? La energía y buen sentido del humor que desplegó Brian Wenckebach: comenzó y terminó el concierto con un fraseo del coro de “Waterfalls” de TLC [eso que dice "Don't go chasing waterfalls / Please stick to the rivers and the lakes that you're used to"]; los arreglos para cada canción, que mostró que el dúo puede plasmar sus canciones sin ceñirse rígidamente a las versiones de estudio [sin abusar de las bases programadas, el uso de hot rods para la percusión en vivo]; la voz de Eva Maravelias que creo se luce más en los temas más pausados e intensos; y ese par de nuevos temas que nos regalaron, que no desentonan con la ruta ofrecida en el buen Trying Got Us Nowhere.

Para quienes piensan que de los ochentas ya no se puede sacar nada rescatable, o peor aun, consideran que trayendo a cadáveres exquisitos de aquella época para tocar refritos malgastados le hacen un favor al público rockero; para quienes ya perdieron la fe en la renovación del shoegaze, hubiera sido bueno que se separen una butaca del teatro. De lo poco bueno que se ha visto en vivo este año. [es.fan.de.Cattone_el.manza]
* Videos disponibles en el canal YouTube de cocteaulab.
::2008_it’s.good.to.be.alone::

::m83
::saturdays=youth
::mute
No hay nada más paja que hacer la música que tú y nadie más que tú pensaste algún día hacer. Y pareciera que no bastase el idearla uno solo, sino que hay que ejecutarla uno mismo. Anthony González lo entendió de esa manera. De no ser así, no se concibe el por qué de la conversión de esta magnífica banda, hija predilecta de los años 2000, a un solo integrante. Este galo de apellido hispano y nombre anglo es ya el único que queda en M83, e intentó una y otra vez a lo largo de cuatro placas anteriores, bosquejar un sonido en base, esencialmente, a muchos teclados arpegiados, armoniosos acordes, capas de guitarra, beats, y sobre todo, abundantes sintetizadores que permitieran emular la tendencia más melancólica, y por sobre todo, mucho más pop de los tantas veces mencionados My Bloody Valentine. Y vaya que lo consiguió: Dead Cities, Read Seas And Lost Ghosts, candidato a disco del decenio que termina, es clara muestra de eso último. Ahora bien, es cierto que el trayecto fue largo y muy variado. Desde un sonido ambient techno, deudor de los ingleses Moonshake y Curve, pasando por teclados siniestros y casi desesperantes, con muchos guiños al post rock, y un marcado acercamiento al shoegaze, que los llevó a ser catalogados con ese término extraño conocido como Nugaze, a pesar de no contar con la suficiente cantidad de guitarras y de no ser japoneses. Es así que M83 demostró desde un inicio ser una banda con notable proyección, y mucho de qué escoger. En Saturdays = Youth es claro que encontramos un sonido más personal. González se toma muy en serio esto de ser el frontman y cerebro de la antes llamada banda y ahora proyecto, y nos presenta un disco cargado de secuencias, atmósferas, teclados y muchas emociones. En cuanto a los temas, “Kim & Jessie” es una clara muestra de cómo habría sonado “Touched” [tercer tema del Loveless] si Kevin Shields hubiese optado por hacer más música en formato canción. “Skin Of The Night” nos hace imaginar que hubiera pasado con Cocteau Twins durante los 2000 [eso sí, siempre y cuando Robin Guthrie no hubiera conocido a Mark Clifford], y “We Own The Sky” nos da la idea de que habría sucedido con Ian Brown de no haber desperdiciado su carrera. En conclusión, cada uno de los temas que conforman este candidato a top ten del año te harán recordar y por ende repensar. Así que no esperes más, deja esa guitarra y empieza a tomar clases de teclado. Aún estás a tiempo. Tienes los sábados, y todavía estás joven. Sí, ese es el mensaje de M83.
::todavía.está.joven_daniel.aliaga
::graveyard.girl
In Situ :: The House Of Love en Vocé - 13 de marzo
::se.nos.abrieron.las.puertas.del.amor
El segundo jueves del mes de marzo, Lima fue presa del amor. Cayó un día 13; pero bien pudo ser 14. The House Of Love se presentó por primera vez en Sudamérica, y Perú fue la plaza elegida. Sí, así como se lee, fuimos los primeros en algo, y no se trataba para nada de ningún mérito desdeñable [como ocasionalmente suele pasar]. De forma inusitada [no, mentira, se agradece Automatic] teníamos la oportunidad de oír en vivo a la emblemática banda londinense que editara su primer disco autotitulado, en aquel lejano 1988, a través del sello que hoy en día significa mucho para la escena noventera alternativa y la historia de la música en general, Creation Records.
El lugar de encuentro fue la discoteca Vocé [últimamente, el sitio elegido para los eventos de Automatic Entertainment], y aunque particularmente no me parece la plaza ideal, sería mezquino no señalar que funcionó su elección. Esto a razón de que la presencia del público se dio en demasía. Centenares de personas asistieron dispuestas a saciar su anglofilia. Mucha fanaticada [en su mayoría, de más de treinta años] ansiosa de oír a los creadores de “Christine”, “Shine On”, “I Don’t Know Why I Love You”, “Beatles And The Stones” y demás. Es cierto que también otros tantos, guiados por las buenas referencias de Automatic y sus eventos, además del hecho de que la banda fuese inglesa y noventera. Y claro, pues digamos que uno que otro [entre los que me incluyo], animado por el nuevo disco de Resplandor titulado Pleamar [tomemos en cuenta que Robin Guthrie lo ha producido y se anunció que tocaría con ellos]. Digo, todas y cada una de ellas, eran razones más que valederas para asistir.
Todo comenzó a las 11 y algo más. Como es costumbre, Resplandor dio inicio a otro concierto. Con el estreno del nuevo disco, se pronosticó que esta vez no habría más de lo mismo. Entiéndase bien, no en cuanto al sonido, sino respecto de las canciones. Pero valgan verdades, no fue exactamente así. Arrancaron con los temas, que aunque no pertenecían a sus dos discos anteriores [Elipse y Ambar], ya los habían tocado más de una vez por pertenecer a los discos split que editaron junto a The Radio Dept. y Mahogany, con motivo de sus visitas. “Solar”, “Oeste”, “Breathe” y “Twilight” fueron incluidos en su nueva placa. Sin embargo, si hay algo que destacar es la presencia de la batería y la consolidación del bajo. En resumen, Resplandor hizo una sobria presentación. Se notó el influjo de Guthrie y, como ya se sabía, Robin tocó con la banda. Fueron 3 temas, el primero de ellos, y digno de mención: “Halo” [y es que si había alguno que tenían que escoger era ése]. Del nuevo disco, pues las canciones “realmente nuevas” siguieron con la misma línea del grupo, eso sí, muy correctas; y si hay alguna que destacar, sería “Pleamar”. Ah, cierto, ¿qué tiene la gente contra Resplandor? Ni siquiera podría decirse que es una relación de amor y odio; sucede algo y no se entiende. Quizás se deba a la sobreexposición. Para tomar en cuenta.
Transcurrieron algunos minutos luego de esta presentación para que se produjera lo más esperado de la noche. The House Of Love apareció en escena. Los liderados por Guy Chadwick iniciaron fríos. Luego del recibimiento efusivo, la gente no entendía porque no arrancaron con “Christine”, y sí con “Love You Too Much” del último disco Days Run Away [2005], que considero, muy pocos habían escuchado [y es que claro, de ser sólo por ese disco, no se habría producido la asistencia que se dio]. Acto seguido, se rectificaron [el público lo entendió así]: Se mandaron con “Christine” y la gente reventó de emoción. Luego siguieron con algunos más de sus temas clásicos.
::christine
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Acápite aparte, Chadwick y Bickers, herederos en alguna ocasión de esa confrontación mítica entre vocalista y guitarrista [mal que afecta sólo a bandas inglesas], no desechaban ocasión alguna para dejarnos en claro que THL tiene para rato, y que su relación, renovada a partir de su última placa, se aprecia mejor que nunca. Es así que llegaron al tema más bonito de la noche, “Beatles And The Stones”. Seguramente puede no haber sido tu preferido en el listado de canciones que querías que tocasen, pero si estuviste ahí, es claro que lo sentiste, fue un tema cuya interpretación emanaba puro sentimiento contagiante. Chadwick cantaba “Made it good to be alone” y muchos nos emocionábamos oyendo entre tanta gente, un tema que debe habernos acompañado en muchos momentos de soledad.
La fiesta noventera siguió su curso. A los clásicos temas se les sumó “I Don’t Know Why I Love You; y al público no le restaba más que pedir “Shine On”. Finalmente, sucedió lo que todos menos querían: THL tuvo que despedirse; pero volvió, y de qué forma. Tocaron tres temas más, uno de ellos, el esperado “Shine On” [que sin ánimos de fastidiar, opino que debió ser tocada como tema final].
::shine.on
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Un conciertazo. The House Of Love nos transportó a través del tiempo, nos encandiló con esas guitarras, a veces madchesterianas; y en muchas otras, bastante shoegazing. Nos susurraron fuertemente [con lo contradictorio que puede ser eso] que los noventas aún viven, que las guitarras siguen y seguirán siendo importantes. Que la gente común y corriente puede hacer música genial y que su música siempre seguirá vigente. Finalmente, terminaste feliz y de seguro que también flotando [y no me refiero a si consumiste drogas y/o alcohol]. Oíste a la banda que no hizo sino dejar en claro que las guitarras con efectos pueden cohabitar con voces que salen del corazón, en perfecta armonía, en una casa del amor. Qué cursi, pero es la verdad. Bickers y Chadwick [sí, en ese orden] lo demostraron.
::se.enamoró.del.amor_daniel.aliaga
Robin Guthrie en Lima
Automatic se las trae.
Entre Ríos, The Radio Dept., y hace un par de días, Mahogany.

Ahora, hoy 6 de Junio, Automatic anuncia la presentación de Robin Guthrie, ex guitarrista de Cocteau Twins, que nos traerá su espectáculo Lumière. Las entradas costarán 25 dólares en pre-venta y 30 en la puerta. La cita es en el Julieta de Miraflores, a partir de las 10 pm.

Y a propósito, ¿qué tal Mahogany? Sorprendente, una banda que desde el primer tema despliega una energía contagiante a pesar de que en esta ocasión el escenario les queda bastante chico, pero parece que así lo prefieren. Conversando luego con ellos [fastidiéndolos para que me firme su setlist, el de Katrina, a.k.a. Special K], confesaban que no se sienten tan cómodos tocando ante miles de personas [venían de un tour con gran convocatoria], y que estaban pasándola muy bien en Lima. Y claro, que les gustaría regresar. A nosotros también nos gustaría volverlos a ver.

[Foto cortesía de Lunö]
Y, como alguna vez lo dije, la gente aquí es rápida:
¿Pajita o no?
::2006_éter.monumental::
::robin.guthrie::continental
Sorpresota. Ser fan de Cocteau Twins no es fácil. Obviados en los 90’s por toda la fiebre alternativa y el vainvén electrónico que asaltó al mundo durante esos años, se dejaron de lado pasados celestiales de su discografía como Heaven Or Las Vegas, por no hablar de su nulidad en los recuentos de cualquier FM cada vez que revisan los “hits” de hace 20 años. Ahora me entero de este nuevo lanzamiento de una de los gemelos, Robin Guthrie: Continental, que es la continuación de Imperial del 2002, su primer disco solista. Pues, después de escuchar este, debo conseguir como sea el anterior. Apenas le des play al primer track “Continental” te darás cuenta que la marca registrada de Guthrie no ha variado un ápice, ese sonido de guitarras que sienta una atmósfera envolvente y acogedora, es el sonido del amanecer en el edén, del momento exacto en que nuestros ojos se abrirán y serán cegados por la luz que anuncia que ya hemos dejado la dimensión terrenal. Sonidos ya explorados en su aventura gemela. Tal vez por eso a medida que avanzan los segundos te hagas la pregunta “¿y cuándo entra la voz de Liz Fraser?“. No lo hace, ni la suya ni ninguna otra. Estas 10 gemas instrumentales que muestra Continental se construyen sobre capas y capas de guitarras ensoñadoras, notas hechas de arpegios emborrachadas de fuzz y reverberaciones, y un manejo MAESTRO del delay. Y aun con lo “ligero” que eso pueda sonar por ciertos pasajes como “Conquering The Romantic”, hay números que muestran una banda con su punche, eh. Eso se percibe en “The Day Star” y “Radiance”, mi preferido del disco. Mención además por los títulos, con los que nos imbuye en un viaje sideral, un out-of-the-body experience, para graficar aquello que obviaron las líricas: “Crescent”, “As I Breathe”. Imprudente ahora exigirle que repita hazañas sónicas como las del Treasure [1984] junto a su extrañada compañera de aventuras. Lo que es innegable es la vital influencia para actos que lo sucederían, tomándoles la posta en las nubes de éter que supo construir. Desde Slowdive hasta Radio Dept., la huella de Robin Guthrie es indeleble. Santas guitarras etéreas, Batman.















