::2008_no.hay.sin.suerte::

::mudhoney
::the.lucky.ones
::sub.pop
Jajaja, qué cachoso este título, caray. A ver, si Mudhoney no hubiera sacado allá por el 90 ese alarido garajero llamado “Touch Me, I’m Sick”, ni tú ni yo estaríamos en esto; yo dándole más tiempo del que debo a un blog, y tú leyendo estas líneas en vez de chambear en serio. No, qué va. En realidad, creo que nosotros somos los suertudos por poder seguir disfrutando de la oligofrenia de este añejo ya cuarteto de la alguna vez tierra sagrada del rock alternativo, Seattle. Tras 20 años en esto, el negocio de la música, no siempre cobijados en Sub Pop [rebotaron por Reprise en algún momento], pero incólumes durante todo su trayecto en su propuesta sónica. Siempre comandados por la guitarra, garganta y actitud de Mark Arm. Y aunque para este nuevo disco, el bajo de Matt Lukin esté ausente, hay motivos para el entusiasmo, tanto como sucedió un par de años atrás cuando también nos alegramos de su regreso con Under A Billion Suns. Tal vez por eso mismo, para muchos hubiese sido mejor recordarlos por lo que fueron que por lo que son. Sin embargo, creo que con The Lucky Ones han alcanzado un sonido más robusto y vigoroso, que definitivamente los hace renovarse de cierta forma. Arm aún mantiene esa voz rasposa, aquella de un hombre de 46 años, que se dispara a través de su garganta que parece macerada con aguardiente, y te impulsa a mover los sesos desde el track 1 “I’m Now”, una canción de un grupo añejo que afirma el presente, con su pianito rockanrollero, sus palmas en el coro y todo. Es un disco con canciones afirmativas, pesadas y potente, “The Lucky Ones”, “The Open Minds”, “We Are Rising”, canciones que aquellos que celebran el Nevermind y demás discos grunge tendrían que prestar atención. Ya lo comentó Marc Masters en Pitchfork: “A strange thing happened on grunge’s way to the mainstream: the best band got left behind. Maybe that’s not so strange, since the best in any scene is rarely the biggest“. Si con todo esto sigues prefiriendo el Superfuzz Bigmuff, pues no demores en conseguirte la Deluxe Edition que acaban de editar también. Pero harías mal en no darle un repasada a este 9no disco de Mudhoney. No, no hay sin suerte, no cuando te has fajado en tu chamba, no para los que se han mantenido en las mismas con integridad y siguiendo sus instintos. A por 20 años más, chicos.
::the.lucky.ones













