Son de La Coruña [eso es España, varón], y debutan en largo con este disco autotitulado. Asociados a actos como La Habitación Roja, The Sunday Drivers y Deluxe, compartiendo escenarios, y cobijados por el mismo sello, Mushroom Pillow. The Jesus & Mary Chain, The Love & Rockets, y Surfin’ Bichos [banda de culto hispana también] son los referentes más exactos para describir su sonido. Esto es, ampararse en coordenadas noise-pop + post-punk dueños de un vertiginoso ritmo y una energía contagiante. Producidos por Carlos Hernández, que ya ha hecho de las suyas con Los Planetas, el cuarteto gallego se muestra sucios en sus sonidos, con predominancia guitarrera y alternando la voz chico-chica [aunque cuando ella, Isabel Cea, toma la posta como que algo no cuaja, aunque no es tan grave como para ningunearla], con esa forma de cantar como si hubieran ingerido 20 Halls de un porrazo, y de verdad resulta refrescante seguirles la pista a lo largo de estas 10 canciones. Son en un 90% canciones directas, potentes, ruidosas pero no estridentes, de títulos y letras llamativos ["El mejor sitio para descansar / Es la universidad / Y aprendí a concretar / Que moriría en la cruz otra vez / Si pudiese por San Fred Asteire / De Jesús el peinado tener, "El Himno De La Bala"], tanto como su nombre de banda [¿ya sabes de quiénes lo han tomado, no? ¿No? Deja de leer este blog ya]. Destacan, y mucho, la ya mencionada “El Himno…”, junto con “El Crimen: Cómo Ocurre Y Cómo Remediarlo”, “¿Quiénes Son Los Curanderos?” [quizá lo más punche y efectivo del álbum], “Mal Efecto De Mala Voluntad”, y “El Fantasma De La Transición”, gran tema cantado por Cea. Yo hubiera sacado el inútilmente largo tema “Ardió La Virgen De Las Cabezas”, algo más atmosférica y redundante que el resto del disco, pero a pesar de estos 6 minutos, el poco más de media hora de Triángulo De Amor Bizarro es de lo mejorcito que ha salido de la península ibérica este año. Junto con Travolta. Salvo mejor parecer.
Sí, nosotros somos esa clase de fanáticos ciegos y obsesos. No nos molesta que nos señalen por la calle. Este servidor ya había mencionado a esta banda granadina, pero me pareció adecuado que sea otra persona, cuya devoción es desbordante, la indicada para escribir sobre lo que significa ser su fan. Un buen amigo y compañero de banda es el acólito de rigor. Los Planetas son su única preocupación…
::galaxia.granada
Ya había dejado de lado la música de siempre. Ya había dejado de lado a los amigos de siempre. Ya había dejado de lado a la chica de siempre. En un momento de interludio en mi vida se aparecieron Los Planetas para darme la razón: que todo era un proceso y todo tiene una explicación. Fue por el año 97 [mismo año en que cambian a la mitad de los miembros -bajo y batería-] cuando por primera vez [porque hubo más de una vez] me sorprendieron con esas guitarras por encima de la voz de J diciéndome la verdad más cierta. Fue amor a primera vista [o a primera oída]. No sé si fue porque estaba ansioso por el cambio pero desde un primer momento me cautivó, me arrimó a su lecho de ejecuciones [power]pop. De hacer música más por sentimiento que por otra cosa. Tal vez la influencia de los Jesus & Mary Chain y los Youth también me terminó de cautivar. Lo primero que hice después de escuchar por primera vez a los 4 de Granada fue bajar lo primero que encontré. Me lleno un disco el cual terminé por rayar de tantas pasadas. Casi un mes después ya tenía toda la discografía rayada también por mi éxtasis y sed de sonidos profundos y letras más macabras. 10 años después de escuchar al grupo español no me deja de llamar la atención.
¿Qué la gente no se aburre con alguien después de 10 años? Pues con Los Planetas no me sucede eso. “La Caja Del Diablo” me dice que no puede haber una canción más potente, pegajosa y maliciosa a la vez. “De Viaje” me transmite un eminente aire de renacimiento. “Pegado a Ti” parece un poema hecho por un niño de 12 años pero que pasado por el extracto de Los Planetas se vuelve un tema espectacular. La potencia y ganas de salir contra el mundo sin mirar al lado que genera [sobre todo la teba] “Segundo Premio”, los arreglos sónicos de “Si Está Bien” [buena Florent], “El Laboratorio Mágico”, “El Centro Del Cerebro”, “Desorden”, “Vas A Verme Por La TV”, canciones de un orden mucho mas melódico pero que no pierden la esencia del grupo. No puedo dejar de hablar de Los Planetas sin mencionar la magnifica base rítmica que manejan, no sé si muy compleja o muy pensada para todas las canciones, pero extraordinaria, parece que los ejecutores que pasaron por ahí [Eric, Paco, Raúl] tuvieran una máquina que calza todas las canciones con las baterías que explican una canción.
Creo que nunca voy a dejar de impresionarme, de deprimirme, de alegrarme, de amargarme, de ser un sublevado de la música de los españoles. Sí, como convicto de lo que nos regalan cada vez que cogen los instrumentos. Como en la ciencia, no me imagino una galaxia sin Los Planetas. Tal vez dejo de escribir muchas cosas por no ser un redactor, porque me es muy difícil mencionar todo lo que siento cuando giran en mi cabezas sus canciones, pero todo tiene una explicación muy cierta: no soy crítico, soy Fan.