In Situ :: Mark Gardener en el Julieta - 15 de octubre
Dreams burn down? No, dreams come true
Acéptalo, jamás pensaste escuchar a Ride en vivo. Ni siquiera se te pasó por la cabeza oír a alguna banda limeña interpretando siquiera un cover decente. Es más, admite que hasta ya no los oías con la misma periodicidad de antes. Bueno, he ahí la peculiaridad del por qué el concierto del miércoles 15, sin tener la pomposidad de eventos anteriores producidos por Automatic Entertainment, puede ser considerado como la actuación más notable de un solo artista en todo el sentido de la palabra en la gris Lima. Mark Gardener solo con una guitarra acústica, un loop pedal, y dos micrófonos, encendió una fría y resignada noche limeña [la misma en que Paraguay nos derrotó faltando casi nada]; y demostró que por sobre todas las cosas, siempre se erige el talento.
Sin embargo, no sólo la presentación del ex integrante de una de las bandas que lideró el movimiento shoegazing a inicios de los noventas, fue lo único digno de reseñar; ya que también Resplandor, como suele ser costumbre en los eventos de AE, se presentó como banda invitada, con varias novedades dignas de comentar. La más importante: ahora cuentan con una corista slash vocalista. Si hay algo que decir al respecto, es que la nueva integrante, Aracelli Fernandez, lucía una apariencia etérea que bien podía hacerte pensar en Björk, Rachell Goswell [eso sí, durante Slowdive] y Liz Frasier. Aunque claro, me refiero explícita y únicamente a la apariencia [Nota de El Manza: Ah ya...]. En cuanto a la voz, pasó con nota aprobatoria, y particularmente, espero que a medida que se consolide con la banda, tenga mayor protagonismo y su participación no se reduzca a sólo hacer de su voz un acompañamiento más [uno muy lindo, por cierto] de las melodías de los creadores de Pleamar. Apelando al hecho de que Toño Zelada se muestra como un tipo ávido y gustoso de recibir críticas [tomemos en cuenta que primero fue el baterista, y ahora las voces], sería realmente genial si fuese él quien hiciera los coros [a manera de segunda voz, algo así como sucede con Malory] y Araceli se encargue de los vocales. Asimismo, se aplaude la incursión de instrumentos de cuerda, contrabajo y violín, para cimentar más ese sonido ensoñador de su dreampopiana música. Sin embargo, si algo debe advertirse es que a medida de que intenten dejar de lado el protagonismo de las secuencias, pues se corre el riesgo de cambiar demasiado las canciones de cómo se escuchan en sus discos a cómo se oyen en vivo. Es un punto a tomar muy en cuenta.

Llegado su turno, Mark Gardener derrochó talento y mucha química con el público asistente, tanto así que no estaba previsto que tocase “Leave Them All Behind”, debido a que como él advirtió al inicio de su presentación, se le iba a hacer demasiado complicado tocarla sin una guitarra eléctrica. Finalmente lo hizo, ¡y de qué manera! Fueron casi seis minutos de real derroche de talento, en los cuales el notable músico demostró que una guitarra electroacústica jamás debe ser subestimada [¡qué bestia para tocar el solo de la parte final! ¡¿cómo no se le rompieron las cuerdas?! Llamémosle calidad]. Gardener supo cómo concatenar, de forma casi perfecta, sus nuevos trabajos junto con su notable pasado en Ride, y por ende, la gente quedó mucho más que contenta.

Dio inicio a su loable presentación con cuatro temas pertenecientes a su nueva etapa musical. De entre los que destacaron “Water And Wine”, “Snow In Mexico” y “Gravity Flow”, en la que sorprendió a más de uno con distintas texturas de vocalización [lo cual le es posible dado su notable timbre de voz y el no protagonismo del bullicio shoegaze], y sampleando una y otra capa y punteos de guitarra. Todos los temas estuvieron muy bien tocados, y sirvieron por sobre todo para levantar el ánimo del público asistente y crear expectativa de cómo sonarían las canciones de los creadores del Going Blank Again, que le eran requeridos constantemente. El momento esperado llegó, y Gardener arrancó con “Chrome Waves”, para posteriormente seguir con una versión muy nostálgica de “Twisterella”. Pero no todo quedó ahí, luego invitó al escenario a las chicas que tocaron el cello y el violín para Resplandor, y con esos preciosos arreglos, el inglés -que arrancó la velada con un vaso de vino y creando un entorno intimista para con el público, diciendo además que Lima le hacía recordar mucho a su ciudad natal, por supuesto que por lo gris– entonó la triste “Vapour Trail” del no menos melancólico Nowhere. Además, no contento con la guitarrera “Leave Them All Behind”, se mandó con todo y tocó el clásico que mucha gente esperaba, “Drive Blind”. No, tampoco se le rompieron las cuerdas, es más, la tocó de tal manera que bien podías imaginarte el sonido de una batería, el acompañamiento de un bajo, y tenías a la banda reunida tocando frente a ti. Sólo bastaba un buen sampler y todo el talento de Gardener para lograr lo que muchos de los presentes queríamos, ver tocar a Ride en Lima.

Finalmente, memorable el cierre. Gardener [junto a Resplandor] nos regala “Chelsea Girl” [pudo ser "Dreams Burn Down", pero bueno, nunca todo es perfecto]. Ahora sí, portando esa guitarra eléctrica que tanto rasgueó durante la primera mitad de los noventas entonando con su característica voz. Lo que bien puede ser hasta el momento lo más shoegazing que se ha oído hasta ahora en toda Lima. Automatic tiene la palabra. Gracias de vuelta.

::casi.baila.por.su.sueño_daniel.aliaga
::chelsea.girl
::gravity.flow

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[Videos del canal de AlexisTHC. Video de "Gravity Flow de monicagris]





















