::2008_rockea.nick,rockea::

::nick.cave.&.the.bad.seeds
::dig.lazarus.dig!!!
::mute
El universo Cave nunca te deja indiferente. El Nick de esta nueva aventura con los Bad Seeds es un contador de historias, sus palabras enhebran relatos con los que se puede armar una película interminable sobre las obsesiones del ser humano. Ya con 50, sabe que algunas cosas desagradables tienen su encanto al momento de procesarlas. Es una lección que te enseña la vida, sobre todo una con los excesos que gustaba de graficar en cada álbum. Aquí se muestra tan cáustico como antes, insuflando cada tema con esa vibra de predicador en sus entonaciones, tan descarnado y enmascarado en su rol de storyteller, pero ahora con otro tipo de historias, que involucran personajes raros [en el sentido que te plazca] y alucinados. Aunque si queremos ser más precisos, deberías saber que Cave no canta, se desangra en cada track, no hay momento en que sus palabras tengan un alto, salvo para que alguna guitarra ácida o un teclado vintage irrumpa remarcando con su respectiva textura lo que vas escuchando. Lo cierto también es que todo resquicio de locura se muestra no sé si contenido o controlado, pero no es ese despelote entrejuntado de ruido y adrenalina que escuchamos el año pasado. En DLD!!! aún se respira la resaca de Grinderman. Aquel pasaje fue el reflejo de la resignación iracunda de un hombre maduro. Este cd de título con alusiones bíblicas, aun cuenta con trozos de oscuridad sónica, pero que refuerzan un ambiente más bien lánguido, al contrario de la virulencia cavernaria de Grinderman. Larry es ahora el cristiano que renace, el nuevo alter-ego de un Cave que . En “Moonland” confiesa “When I came up from out of the meatlocker the city was gone / (…
It must feel nice to know that somebody needs you“, como para confirmar que en sus momentos calmos, es cuando su vigor se hace sentir más. Por lo mismo, “Jesus Of The Moon” [con solo de flauta incluido] es otro imperdible de su repertorio, ideal para cuando te escabullas de un hotel dejando a esa persona sola y acurrucada, mientras tú regresas a donde siempre vas. Como no podía ser de otra forma, hasta acomete contra él mismo en la satiricona “We Call Upon The Autor”, con un comienzo bastante Arcade Fire, en donde hasta Dios paga pato, mientras “Albert Goes West” tiene un tufo a Jesus & Mary Chain impensado. El título del disco, con aquellos signos de exclamación reiterativos te puede pintar el cuadro entereo: Nick Cave & The Bad Seed exhortativos, ampulosos, y contundentes. Pero sin duda, de lo más entretenido, dándole paso a lo absurdo y lo extraño. Un universo hecho para escucharle contar una y mil historias.
::dig.lazarus.dig!!!
![Beach Boys + cavernas = Panda Bear [¿?]](http://saleyvale.net/manzarock//fotos/albums/userpics/10001/PersonPitch.jpg)






















