No es que a uno le guste equivocarse, pero si es con discos así, pues vaya que no duele mucho. Olivia B. Merilahti y Dan Levy son la pareja franco-finlandesa que viene dando que hablar [y que escribir] a distintos medios musicales, por lo menos europeos. La razón es A Mouthful, su primer disco, dueño de un sonido único que ha cautivado a quienes buscan novedades en la escena pop mundial. Admito que estuve reacio por un tiempo a escuchar el disco, solo porque sí. Aunque en los primeros segundos casi me arrepiento. Cuando “Playground Hustle” comienza a sonar, un pequeño temor me invadió, pues ese inicio con la percusión en primer plano seguido de un entusiasta coro de niños me supo a CocoRosie meets The Go! Team, esa mezcla de ambientes infantiles y lúdicos. Pero tal impresión se rompe con la siguiente canción, “At Last!”, que muestra la exigencia vocal de Olivia, que diría tiene tanto de Nina Persson [The Cardigans] como de Kazu Makino [Blonde Redhead], llegando a notas bastante altas, y es a partir de aquí que el disco crece, pues tras este arranque, suena “On My Shoulders”, una canción con interpretación en forma de queja por parte de la Merilahtin, y que ha sido usada en algún spot que me parece no ha visto por acá [pero lo puedes ver aquí]. “Song For Lovers” junto a “Stay (Just A Little Bit More)” y su ukelele son las piezas más dulces del cd, la interpretación de la finlandesa es notable y conmovedora. El tema más inextricable del disco llega en la forma de “Unissasi Laulelet”, cantanda en finés [idioma natal de la señorita], balada de sabor no sé si exótico o pastrulo. Del otro extremo, escucharás algún pasaje carnavalesco como “Queen Dot Kong”, que recalca esta oferta variada de géneros en sus 14 temas: pop con rap, electro y hasta scores fílmicos [de hecho, se conocieron cuando armaban el soundtrack para alguna película]. Temas referidos al amor, matizados con cierta cuota de tristeza o desencanto, y mucha sensualidad en el canto [a pesar del tenor gris de los tópicos referidos]. The Dø es consecuencia de lo que verdaderamente significa escuchar de todo un poco, y saber usar de lo mejor de cada uno de esos grupos para tu propio sonido. Como para empacharse bien los tímpanos hasta que vuelva a sorprendernos gratamente otra dúo chico-chica.
Debo admitir que la primera vez que la primera vez que conscientemente usé el término “arty” fue mientras recomendaba Noah’s Arc [2005], segundo disco de CocoRosie, a un pata mío que nunca las había escuchado. The Adventures of Ghost Horse and Stillborn, su tercero, es algo diferente. Siguen misteriosas, infantiles y tiernas en su sonido, pero las hermanas Casady, Sierra [Coco] y Bianca [Rosie] muestran un nuevo color en su paleta: el hip hop, con acentos muy marcados. Tanto como sus devaneos operísticos. La conjunción perfecta llega con “Japan”, tema dividido en 2, la primera parte cantada por Bianca, dueña de la onda hip hop, como si estuviera a punto de reventar en una pataleta incontrolable. La otra mitad del tema le pertenece a Sierra y sus falsettos. Hacia el final ambas voces y estilos llegan a fundirse, cantando aquella línea inverosímil que dice “everybody wants to go to Iraq and if they do they don’t come back“. En efecto, The Adventures… serviría perfectamente como un libro de cuentos animado tipo pop-up, aquellos cuadernos con figuritas que se levantaban al pasar las páginas, de los que jalabas un pedazo de cartón y se descubría algo oculto. No se me ocurre mejor símil. Y es precisamente “Japan” el tema que mejor captura esa esencia. Una mezcla ecléctica de ópera, rap, beat boxing, sonidos de animales, piano, guitarras y un arpa. Sin dejar de mencionar las exquisitas voces de las hermanas. Similar tratamiento recibe “Werewolf” [de verdad que les encantaba que su viejo les cuente cuentos cuando niñas, eh], en donde Bianca [ella tiene mayor protagonismo a lo largo del cd] balbucea cual bebé de pecho, mientras Sierra encanta con su precioso canto [ella a su vez destaca por cuenta propia en "Houses"]. Antony Hegarty [el de Antony And The Johnsons] colabora con la canción “Miracle”, último track del disco. Así que creo propicio a estas alturas hacer la advertencia: si no eres un iniciado, honestamente puedes llegar a detestar este disco, y a las hermanas, con todas tus entrañas ["Animals" dura 6 minutos]. Y juro que por momentos CocoRosie me suena a una versión freak folk de Björk [será por culpa de Valgeir Sigurðsson, quien en algún momento fue su productor]. Tienen tanto de eclecticismo y de excentricidad, como de nonsense y una notable falta de definición. O será que yo no entiendo ni un pito. Como novedad fue bacán. Ya a estos años de mi vida, el sueño me gana con demasiada facilidad. De no ser tu caso, corre a buscarlo. El arty en ti te lo agradecerá.