::2008_que.no.te.falte.el.aire::

::el.aire
::reunión.2006
::descarga.gratuita.desde.audiofobia
Son pocos los discos en este país que tienen o alcanzan cierto reconocimiento unánime. Aquellos que, luego de un tiempo [una década, digamos], siguen siendo inigualables, o por lo menos, celebrados. Respecto a El Aire, nombre del grupo y disco autotitulado de 1996, hay este cierto consenso, de buena consideración, de respetable ponderación. La expectativa que surgió en los interesados por la reunión de la agrupación original que se realizaría a mediados de setiembre del 2006 se vio plenamente complacida en aquel memorable concierto en La Noche de Barranco. Quienes acudimos [agradeciendo la entrada gratuita] comprobamos que aquella fuerza desplegada en vivo por los comandados por JJ Castro era resultado de una maestría adquirida con harta chamba, dedicación, inversión y talento. Un sonido absolutamente avasallador, de base rítmica potente, fruto de esa comprensión sensorial entre Constantino Álvarez y César Zamalloa [quienes coincidieran además en bandas de géneros tan disímiles como Cimarrones o Ultramotor], afirmando el campo por donde las guitarras + efectos de José Manuel Barrios [Mar de Copas, Los Trece Baladas] y del propio JJ transitan disparando ráfagas de rock crudo y machacante desde el mismo inicio con “Lluvia En El Ande”. Transmitir esa ola de decibeles que te copaba aquella noche en estas líneas será inútil, y me atrevo a decir que Reunión 2006, pese a ser un necesario testimonio, se queda un poco corto, no tanto porque la reproducción del sonido no sea de buena calidad, sino que esa veta emocional que ser testigo presencial involucra no puede ser igualada en un reproductor de audio. Aun así lo que se escucha es de sobra fulminante. Por momentos, JJ parece querer arrancarte las orejas con su gargante y su viola ["Libertad", "Rodeo"], en otras ese guitar driven feeling copa toda tu atención ["Subir Al Cielo", "No Quiero Decirte Adiós"]. Desde sus temas más densos ["Aire", "Cigüeñal"] hasta los más llevaderos ["Limbo", "Naranja De Tus Ojos"], el recorrido que hace el cuarteto de esta placa no te da respiro, el cual solo viene hasta llegar a “Terminal”, el perfecto final explosivo. Fue un concierto arrasador porque fue pensado y ejecutado como una sola unidad [queja: esos cortes entre track y track, comprensibles por el formato, afectan el pleno disfrute], y no un repaso a su repertorio típico de un concierto-entre-patas, respetando el concepto del álbum original [y rememorando aquellas faenas de la época en que fue lanzada el disco, las que no viví en su momento, dicho sea de paso], lo cual habla bien de la personalidad de una banda que ni siquiera hoy deja que las concesiones sean parte de su propuesta. Leo en el site de Audiofobia que no se rehizo ni adicionó ningún instrumento o voz de esta grabación salvo los segundos finales de la canción Terminal ya que alguien por accidente desconectó la plataforma de grabación. Se completaron dichos segundos con un archivo de otro origen, pero no afecta el acabado final. Cuando mis patas y yo salimos del concierto esa madrugada, con los oídos hechos mierda, nuestras miradas expresaban una completa satisfacción, sobre todo por saber que aquello que presenciamos fue indudablemente un acontecimiento irrepetible. Este disco sirve como recuerdo, pero es imposible que sustituya el remezón que nos provocó estar frente El Aire en La Noche. ¿Qué, no fuiste? ¡¡Jojolete!!
::anduve.bajo.el.sol


































