Category: ::remember::

¡Virgen santísima!: The Jesus And Mary Chain en Lima

Si no fuiste al Julieta la noche de ayer, te perdiste de 2 eventos espléndidos:

  1. El fabuloso concierto de Asobi Seksu.
  2. El anuncio de la visita de The Jesus And Mary Chain a Lima.

Oh, yes! Fue el mismo Antonio Zelada, voz de Resplandor, quien soltara la buena nueva durante su presentación de ayer, anunciando la visita de los escoceses para el mes de noviembre, celebrando un nuevo aniversario de Automatic Entertainment.

La banda de los hermanos Reid tiene pactado un concierto en Sao Paulo, Brasil, el 8 de noviembre. Su web oficial se encuentra en construcción, por lo que por el momento solo queda confiar en lo que en las próximas semanas aparezca en su MySpace. Aunque asumimos que para que el buen Toño Zelada haya dicho semejante cosa, la conversación debe estar demasiado, muy avanzada.

Makes me wanna cry...

A ahorar como sea, porque sería un pecado faltar.

::actualizarción_7.de.setiembre

Parece que ya hay fecha para el concierto: Jueves 6 de noviembre. Así sea lunes, ¡¡no me importa!!

¿A 2 meses del Concierto del Año?

¡Feliz día, Freddie!

En blanco y negro…

You are my champion

…o a color,

Let me salute you

fue el más grande. Y sigue siendo insuperable.

Feliz Día, Freddie.

¡Soy Tu Fan! :: Un buen perdedor

Claro que sabemos perder. Más cuando tenemos en cuenta que a veces cambiar también significa perder. Y todos nos sometemos a esos lastres. Pero nadie con tanto estilo como Jarvis Cocker y sus compinches. Aquellos días en donde el optimismo britpop parecía más fulgurante que nunca tuvieron su eclipse el día que este quinteto de Sheffield decidió cantar sobre cosas más oscuras, depresivas y menos llamativas. El resultado es este disco que definió el curso de muchos melómanos, como el autor de estas líneas [amigo de banda, ni más ni menos], y por qué no, nos hizo sentir bien de ser diferentes. Todo un triunfo, qué ironía, de la honestidad sobre la pose en el pop. Como para sonreír aun 10 años después.

Nadie ocupa tu lugar, Jarvis

::pulp
::this.is.hardcore
::island

En los noventas no la pasé muy bien. Era demasiado flaco [todo el tiempo me querían hacer exámenes médicos], un poco tímido [aunque eso no ha variado mucho en la actualidad], las clases no me gustaban y las aprobaba a duras penas [emm, eso tampoco ha cambiado] pero, lo que más me pesaba, era la música: la que oían mis amigos, que pasaban en la radio y en la tele [Canal 33 por sobre todas las cosas], ya que ésta no sólo no me gustaba sino la detestaba con toda la poca fuerza que pudiera tener. Por eso me refugiaba en bandas de otras décadas, con otro sonido, otras letras y mundos distintos a los que toda esa mancha de haraposos de Seattle me solía ofrecer [a esa edad y en esa época, sin internet ni nada, era un poco más difícil encontrar cosas distintas]. Una noche, regresando a mi casa después de alguno de los tantos quinceañeros a los que iba, encendí la tele y en MTV, que aún tenía algo qué ver con la música en ese entonces, pasaron un video en el cual un flaco vestido de las mil maravillas caminaba, con un perfil entre dandy y perdedor, en medio de una tira de rubias con plumas y abanicos mientras entonaba una canción en extremo intensa, con impactantes arreglos orquestales y con un título que se escapaba por donde se le mirara. Algo en mí cambió para siempre desde ese entonces: ya no estaba solo.

Se dice que Jarvis Cocker se la pasó deprimido y rodeado de botellas mientras compuso y grabó este disco. Las razones parecen ser muchas: el agotamiento después del éxito mundial de Different Class [su disco anterior], su cumpleaños número 33 y el peso emocional que supuso haber perdido contacto con su padre desde que éste lo abandonara cuando aún era un niño. Sumado a esto, la banda sentía que ya habían dicho lo que querían decir, habían sonado como querían sonar y, sin duda, el éxito que trajo consigo Different Class los puso en una posición complicada dentro de la banda. Como ellos mismos lo manifestaron en su momento, hubiera sido fácil repetir la fórmula y seguir haciendo canciones como Disco 2000 o Common People asegurándose algo de dinero y fama por algún tiempo más pero no había lugar, ni en sus cabezas ni en sus instrumentos, para hacer algo así. En lugar de esto, motivado en parte por la salida del guitarrista Russell Senior, los Pulp nos presentaron un disco oscuro, perturbador y que nos dejaba con muchas preguntas sin responder, con un nudo en la garganta después de haberlo oído de un tirón [lo cual ya era un poco difícil de lograr] y que presentaba algunos de los tópicos más oscuros que se puedan presentar dentro de una canción pop: el glamour secreto de la pornografía, el temor a envejecer y los miles de traumas internos que todos tenemos y que, así pasen los años maldita sea, siguen ahí. Al oír el disco te daban ganas de embriagarte, fumar de más, llamar a la persona que te atormentaba para gritarle lo que sea, encerrarte en tu cuarto y recordar todos aquellos momentos en los cuales el mundo se las ingenió para no permitirte ser feliz. Era obvio que el disco no iba a ser un éxito de ventas.

::this.is.hardcore

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Me imagino la cara que deben haber puesto los de la disquera [Island] al oírlo. Después de todo, se había invertido una buena suma de dinero en su grabación y el público estaba ansioso por oír algo nuevo de los de Sheffield ya que había pasado más de un año sin que llegaran a editar material nuevo. Como resignado a la derrota comercial que les esperaba, Jarvis Cocker fue el primero en meter palo a algunas canciones del disco y en saber muy bien que no iban a tener una buena aceptación en el público como sí la tuvo su disco anterior. El resto de integrantes también se sumaría a la linchada, antes, durante y después de su edición e incluso yo también tengo un par que habría dejado afuera ["I'm A Man" y "Seductive Barry", si les interesa]. Sin duda, estábamos frente a un disco confuso y que nos podía llevar del cielo al infierno en cuestión de unos pocos minutos; después de todo, los hechos que motivaron hacer canciones así requerían tener altibajos de ese tipo, como la vida misma, ni más ni menos.

Al disco, en realidad, tan mal no le fue. Llegó a ser Nº 1 en la rica UK y trajo consigo una seguidilla de buenos conciertos, singles y videos que, al parecer, terminaron por curar a los demonios internos con los que Cocker luchaba en esas canciones. Muchos de nosotros, en ese entonces e incluso ahora, nos sentimos maravillados por lo que se puede llegar a escuchar en este disco: el inicio lleno de vértigo que provocaba “The Fear” apenas le ponías play a tu radio [o tu ipod ahora, bah], la ternura de la rutina mundana que “Dishes” hacía notar, el desencanto por tanta fiesta, tanto alcohol y tantos otros excesos de los que se hablaba en “Party Hard”, esa patada a los testículos que significa “This Is Hardcore, la visión cinematográfica de la vida que da “Tv Movie” [algo que Cocker ya había hecho antes con "Happy Endings"], el quedarte sin aliento cada vez que llegas a oír “Silvia” y el final con “The Day After The Revolution” en el cual el mismo Jarvis se despide de ti y te agradece por haber soportado junto a él tantas de estas canciones.

Aun así, el disco fue considerado un fracaso en ventas y, en parte, eso motivó a la banda en tomar una dirección distinta para su siguiente disco [el optimista We Love Life, que con un ánimo alegre y buenas canciones llegó a vender incluso menos]. Sin embargo, 10 años después y aún cargando muchas de las paltas de ese entonces, This Is Hardcore permanece ahí como un fiel compañero de batalla cada vez que nos sintamos un poco más inútiles y distanciados de un mundo que nos impone una determinada forma de vida para considerar qué es lo correcto y qué no, quién gana y quién pierde. De gente que aún no conoce el placer de disfrutar la caída, saborear la derrota y divertirse con ella; después de todo, una vez que estás ahí abajo no hay otra cosa mejor qué hacer. Pregúntale a Jarvis, tal vez ahora lo niegue pero de hecho se va a sonrojar.

::the.fear.[en.vivo.@.jools.holland]

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::fue.un.buen.perdedor_víctor.hugo.vargas

In Situ :: Leusemia en el Parque de la Exposición - 18 de julio

::la.voz.de.nuestros.ochentas

Si mal no recuerdo no iba a un concierto de Leusemia hace unos 8 años, más o menos; de lo que sí estoy seguro es que el del viernes pasado habrá sido el último concierto de Leusemia al que habré asistido. Honestamente, de no haberse anunciado la tocada del cuarteto original, aquél mítico ensamble de aquél mítico disco de aquella mítica época del rock subterráneo local, quizás no me hubiese animado a bajar al anfiteatro del Parque de la Exposición. Pero solo presenciar esta añeja formación en vivo era motivo suficiente para darse una vuelta.

25 Años Sobre Un Sueño titularon a este reencuentro. No creo que consideremos todos como sobresalientes, pero sería mezquinos negarles que tienen canciones que aun después de haberlas dejado de escuchar hace algún tiempo atrás siguen conmoviéndote de alguna forma. Y si no es en el aspecto musical, tienes toda la parafernalia “extra” que siempre acompaña al F: sus discursos y anécdotas entre canción y canción, su soez hablar [que uno ya no sabe si es adrede o producto de un nerviosismo exagerado], y esa inmensa cofradía que lo sigue [aunque, ante mi sorpresa, no llegó a llenar el recinto elegido para esta fiesta de aniversario].

Creo que demoré en entrar porque esperaba encontrarme con algún pata para comentar el concierto dentro del parque, o porque La Sarita estaba tocando. Cuando por fin me animé [ya que no me encontré con nadie], estaban terminando “Danza La Raza”. Algunas arengas reinvindicativas de Julio Pérez y unos cuantos temas más después [recuerdo "Guachimán" y "Todo El Poder"], le antecedieron a Narcosis. Con el apoyo del baterista Jeremy Castillo [D'Mente Común] y la guitarra del ex-Metadona Fernando Chirinos, las canciones del Cachorro Vial y Wicho García [más soez que nunca] sonaron increíblemente fuertes, aunque al Vial se le escuchara poco o nada. La potencia de este sonido se complementaba bien con la consabida provocación de sus letras, pero paradójicamente [y me parece que no solo yo salí con esta idea] al Wicho se le notó muy poco creíble entre tanto “mierda” y “conchasumare”. Aun así, para quienes por primera vez los veían en vivo, deben haber quedado con una muy buena impresión. Buenos temas elegidos para la ocasión, “Hemicirco”, “Danza De Los Cristales” y “Quiero Ser Tu Perro” fueron mis highlights personales.

::sucio.policía
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Admito que esperaba escuchar mis temas preferidos del Leusemia reciente, y no más, hasta que venga el set del cuarteto original. Entre ellos, “La Caracola Subterránea”, cosa que INEXPLICABLEMENTE nunca llegó. Es algo que sigo sin entender, y que hubiera preferido en vez del cover de Saicos horriblemente [en serio, una atrocidad] cantado por el Kimba casi al final, por ejemplo. Aquellas primeras 2 horas de show [incluyendo su incursión por su etapa progresivona del Al Final De La Calle y Hospicios] tuvo altas y bajas para mi gusto. La emotividad y recuerdos que aterrizaban en mí gracias a temas como “15 Segundos De Gloria”, “Sed De Sed”, “Pedro Marmaja”, “El Asesino De La Ilusión”, “Instantes Eternos”, “Yo Pienso En Ti” se agradece desde aquí. Estupenda en mi opinión fue también aquella versión que hicieron de “Dunas De Sal”, tal vez la última gran canción que les reconozca.

El “esperado” momento acústico tal vez fue algo extenso, más cuando tuve que soplarme una nueva interpretación de “El Oso”, quizás la canción que, de tanto escucharla, hizo que me aleje de los límites de todo fan del F. Pero fue en este segmento del concierto en donde precisamente toda esa reverencia a la imagen y dictado del señor Valdivia se hizo manifiesta a un nivel mayúsculo. “El Espejismo De Los Sentenciados”, “El Hombre Que No Podía Dejar De Masturbarse”, “Gatos De Bronce”, “Memorias”, todas y cada una de ellas aplaudidas y alabadas por una ya rendida concurrencia. Yo sí aplaudo la participación del resistido Rafo Ráez en “A La Kloaka”, pero sobre todo en “Los Regalos Del Viento”, que siempre me pareció agradable.

Hasta que un furibundo “¡¡Leusemia conchasumareeeee!!” anunciaba el concierto para el cual yo había ido…

::un.lugar
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Los ochentas subtes para mí solo fueron algo que he leído en diarios y revistas, son relatos de patas de patas, anécdotas lejanas de compañeros ocasionales de chupetas, y muchas otras cosas que mi mente se ha sabido imaginar. Claro que recuerdo al primer Alan, claro que recuerdo la recesión, los tombos en la calle, los coches bomba y los apagones, y más situaciones similares. Pero la música en esa época no fue lo que significó verdaderamente años después. Cuando luego hice una retrospectiva necesaria, en aquel momento en que los hermanos subte resucitaron a mediados de los noventas con A La Mierda Lo Demás, gracias al apoyo de Lucho Sanguinetti [quien no participó de este evento, quizá debiendo por esto mismo que señalo], pues muchas cosas de su discurso las pude entender. No sé si ahora suene caduco, tal vez, pero a veces hay realidades que parecen resistirse a morir.

Leo Scoria mandó a rodar a Aldo Toledo ["No, Aldo, tú no", JAJAJA], Kimba Vilis apura al Montaña, y el F desata la media hora más efectiva del concierto de Leusemia. Este Leusemia del disco del 85 tiene esa inmediatez que todos los últimos discos que el F ha hecho con sus otros patas no logran: retratan el momento de una generación, hablan por ellos furibundamente diciendo las palabras precisas. No importa que el propio Leo cantara mal “Rata Sucia”, no importa que “Decapitados” tuviera el intro de “I Wanna Be Your Dog”, no importa que sonaran “arregladas para la ocasión” algunas versiones, ni que Leo ya no quisiera tocar la última canción porque… pues, porque seguramente le llegó al pincho, qué chucha. No es novedad que tocaran mal, la diferencia fue que ahora esas “malas” canciones sonaron mejor, y aunque sea por media hora nos mostraron cómo se hacían las cosas cuando hacerlas mal no importaba si la honestidad del discurso era lo potente.

::astalculo
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Si como dijo Daniel F, aquel primer disco fue grabado astalculo, y suena astalculo, fue producto de la idiosincracia de sus autores. Negar su vigencia e importancia no tiene nada que ver con ese aspecto, puesto que las quejas que se le endilgan al F vienen por parte de los detractores de lo que hizo [y sigue haciendo] después. Puedo entender eso; pero que me digan que ese disco que Leusemia sacó con El Virrey es una mierda… ni cagando, conchesumare.

Es el final del cuento… Ha muerto Sergio Algora

“El Rey Ha Muerto” se llamaba una de sus canciones, y es pertinente dedicársela ahora a él.

Adios, niño Sergio

Sergio Algora, poeta y músico, ex-líder de El Niño Gusano y luego de La Costa Brava [que formara junto a Fran Fernández, ex miembro de Australian Blonde] nos dejó ayer a causa de una complicación respiratoria. Solo nos queda lamentar su partida.

Sergio tenía un blog de poesía, en el cual puedes leer algunos de sus poemas y reflexiones.

En Algoravía dan cuenta de su lamentable deceso. No Recomendable también ha escrito al respecto.

Es el final del cuento, el más triste final de un cuento”.

Hasta pronto, Sergio.

::el.niño.gusano
::pon.tu.mente.al.sol

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::la.costa.brava
::adoro.las.pijas.de.mi.ciudad

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¡Soy Tu Fan! :: A 10 años de deserción

Cuando empiezas a escuchar a una banda, comienza una relación tan intensa que te hace pensar cómo sería tu vida si no los hubieras conocido, y te aventuras en imaginar cómo será cuando saquen su próximo disco. Dejemos que Mónica Delgado, amiga cinéfila, se despercuda del azufre de las Páginas del Diario de Satán [blog de cine monitoreado por Ricardo Bedoya] para que, amparada de referencias cinemeras [como no podía ser de otra forma, tratándose de un disco tan evocativo], nos relate cómo fue el comienzo de una bonita amistad…

Canciones sobre hoyos, diosas y pájaros

::mercury.rev
::deserter’s.songs
::v2.records

Time, all the long red lines, that take control, of all the smoke-like streams that flow into your dreams, that big blue open sea, that can’t be crossed, that can’t be climbed, just born between, oh the two white lines, distant gods and faded signs, of all those blinking lites, you had to pick the one tonigh…“.

Con esa frase empezó hace más de seis años mi relación con los Mercury Rev. Discúlpenme si la estrofa anterior de “Holes”, el tema que abre Deserter’s Songs [1998] les parece larga, pero me resulta imposible cortarla al tratar de evocar el primer contacto que tuve con este grupo de Buffalo. El impacto no sólo tenía que ver con el uso de ciertos sonidos parecidos al theremin [inclusive tenía mis dudas de si era "verdadero" o "falso"] y de cómo se insertaba entre las estrofas, del falsete del Donahue, de la trompeta que no me sonaba para nada impostada, sino también porque provocaba la llegada de las imágenes que tenían la velocidad de la nubes.

Creo que tuve suerte de escucharlos por primera vez en esta su obra maestra: Once canciones del desertor, que a pesar del término del uso militar, el personaje anónimo que hace mención el título del disco, me sabía a renuncia de algo pero no de todo. Y los Mercury Rev como desertores abandonarían un estilo psicodélico para recuperar todo un universo sonoro que no evita lo anacrónico, la reconciliación con la tradición más modosa de los Estados Unidos de los años cuarenta, que no temía usar el carillón, los coros típicos de los musicales de los sueños americanos de Hollywood, la nostalgia del theremin a la manera del cine de serie B, o de recrear oscuras canciones de cuna o épicas de la cotidianeidad. En este Deserter’s songs la guitarra acústica se desenvuelve tranquila junto a un coro de musas salidas de algún filme de Busby Berkeley [aquel de las coreografías perfectas en la década del treinta], los pianos eléctricos se acoplan a las flautas y clavicordios, la eterna dicotomía de lo tradicional y lo nuevo tiene una forma más de interacción.

Si el inicio con “Holes” los Mercury Rev proponen ya de golpe un espacio sonoro determinado, con “Tonite It Shows”, con la estupenda “Endlessy” [la mejor del disco, para mí por supuesto] y con la instrumental “I Collect Coins” [en la que no abandonan el espíritu original del grupo, que hacía bandas sonoras para filmes experimentales], extienden un panorama de instrumentos que para algunos pueden resultar demodé, que buscan vencer a la vigilia, inclusive tratando de imitar las deficiencias de un fonógrafo.

Con el tema “Opus 40″ y la impecable “Hudson Line” ["gonna leave the city, gonna hop a train tonight, gotta one-way ticket and the moon is shining bright, gonna leave the city, gonna catch the Hudson Line 'cause you know I love the city but I haven't got the time"] acometen una nueva deserción, volviendo a sus motivos pop. Un nuevo climax aparece con “Goddess On A Hiway” ["When I see your eyes arrive they explode like two bugs on glass"] y es cuando el espíritu de lo anacrónico de la primera parte [que te sabe a imágenes en sepia] vuelve pero en otra perspectiva, pero para colarse entre su nueva concepción del “ruidismo” [que era más notoria en sus anteriores trabajos]. Y bueno la voz de Donahue deformada y entrecortada en “The Funny Bird” es casi un epílogo perfecto, digo casi porque de allí siguen “Pick Up If You’re There” [con más de su melotrón nostálgico] y “Delta Sun Bottleneck Stomp”, que de alguna manera rompe o sella de modo diferente el disco para volver a la dicotomía inicial pero más evidente, como el cierre final de un espectáculo de varieté.

Por ahora estoy a la expectativa de los dos discos que lanzarán en setiembre: Snowflake Midnight y Strange Attractor. Por lo menos tengo la convicción, tras escuchar All Is Dream y The Secret Migration que no será más de lo mismo.

::goddess.in.a.hiway

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Echo & The Bunnymen en Lima el 27 de junio

Hoy nos levantamos tarde, muy tarde, entramos a Manzarock, leemos los comentarios y… ¡¡PAM!!, nos damos con la sorpresota:

CapitánPijama nos dejó un link en el post del mp3 del dí­a de ayer [Cinerama, por si te interesa].

Will will be @ LimaEl Ian vivo más importante

Efectivamente, el portal Tu Entrada anuncia la visita de Echo & The Bunnymen a Lima el dí­a viernes 27 de junio. Obviamente, lo primero que hicimos fue buscar información oficial para confirmarlo, pero no encontramos nada en la web de la banda de Liverpool.

Lo que sí­ encontramos es que Ian McCulloch y Will Sergeant [los únicos miembros del cuarteto original que siguen grabando y saliendo de gira -Pete de Freitas falleció el 89-] tienen ya fechas pactadas en Brasil el 2, 4 y 5 de julio, y luego tendrán esperadísimas presentaciones en su tierra natal, tanto en el Liverpool Echo Arena [el 27 de noviembre] como en el Royal Albert Hall [éste un poco antes, el 16 de setiembre, pero que desde ahorita ya está totalmente agotado], además de otros cuantos festivales, incluyendo una presentación en el Radio City Music Hall de NY el 18 de octubre. Así­ que se les viene una segunda mitad de año harto movida para los hombres conejo.

¿Vamos, no?

::the.killing.moon

*update_16.de.mayo*

Ya figuramos en la section Live de la web oficial de Echo. A ahorrar, caballero.

El Adversario agrega:

¿dime…a que seccion piensas ir a lo de Echo and the Bunnymen:
la seccion “Lips Like Sugar”
la misia “People Are Stranger”
o la darkie “The Killing Moon”?

Too much, too soon: 20 debuts que los propios grupos no pudieron superar [sí, otra lista]

Esto de las listas es súper divertido. Pareciera como si cada web quisiera dejar por sentada su opinión aun si repitiera los mismos tópicos ya revisados [en algunos casos con mucho mayor tino] en distintas ocasiones. Pero bueno, cada cual publica lo que quiere en Internet.

20 discos debut

El protagonista de hoy es el portal A.V. Club [mucho gusto, El Manza por aquí]. ¿Qué nos presenta? Una lista de discos que ha titulado Too much, too soon: 20 respectable rock and rap acts that peaked with debut albums [lo cual nos enseña que no vale la pena hacer una lista si no tiene un nombre lo suficientemente pomposo y pretensioso].

No hay justificaciones, no hay excusas, nada. Aquí está la lista. Es como todas, como cualquiera: polémica, aburrida, obvia, exquisita, rebuscada, o como la quieras ver. Aunque mirándola bien, no está tan descabellada como podría parecer; es más, diría que podría estar muy de acuerdo. Creo…

1_rage.against.the.machine::rage.against.the.machine.[1992]
Using singer Zack De La Rocha’s hardcore militancy to take the macho swagger and frat-boy idiocy out of funk-metal, the album—and its breakthrough anthem, “Killing In The Name”—introduced legions of kids to leftist ideals and the whole idea of funneling unease into activism.

2_50.cent::get.rich.or.die.tryin’.[2003]
“[...] Fiddy caught the attention of Eminem and Dr. Dre, whose combined influence made Die Tryin’ one of the most famous rap records ever, before anyone had even heard a note. Once the public got a hit of “In Da Club,” 50 Cent became an overnight sensation, and his debut became the bestselling album of that year.

3_richard.hell.and.the.voidoids::blank.generation.[1977]
Much as Hell’s taste for ripped-up clothes and spiky hair spawned endless copycats, Blank Generation was a blueprint for thousands of punk, post-punk, and indie-rock bands, pairing Hell’s pinched yowl against Robert Quine’s jagged shards of guitar while romanticizing nihilism as a point for poetic departure [...]”

4_the.strokes::is.this.it.[2001]
Within months, every group of guitar-slinging dudes on Earth was being compared—favorably and unfavorably—to the upstart New York band, while reviews started referring to music in pre- and post-Strokes terms. (Never mind that beyond all the adulation, Is This It is basically a solid, hooky little album that’s heavier on attitude than attempts to define a generation.)

5_the.modern.lovers::the.modern.lovers.[1976]
“[...] The Modern Lovers’ Velvets-inspired drone is the darkest work Richman has ever done: While his lyrics preached innocence and sincerity, Richman only hints at the pie-eyed romantic he would become on tracks like “Girlfriend,” maintaining a surprisingly aloof, ironic distance on “Pablo Picasso” and “She Cracked.

6_nas::illmatic.[1994]
With Illmatic, Nas showed he could make a record that was top-to-bottom brilliant, an impossibly high standard he couldn’t hope to match.

7_the.notorious.B.I.G.::ready.to.die.[1994]
A record that perfectly balances hardcore New York rap with rock-solid pop hooks, Ready To Die sounds more and more like a summation of rap’s golden age.

8_john.prine::john.prine.[1971]
Prine was a fully formed, extraordinary songwriter right off the bat, and while he kept on writing great songs for nearly 40 years, the foundation of his career will always be John Prine.

9_kanye.west::the.college.dropout.[2004]
The College Dropout (from the title on down) is an appealingly self-deprecating, “regular dude” rap record, made by a guy whose genre-defying eccentricities would be fully absorbed by the genre by the time of his second record just one year later.

10_television::marquee.moon.[1977]
“[...] while Television was merely a shooting star in the late-’70s New York punk scene, it shone brighter than most bands, finding common ground between Miles Davis and the 13th Floor Elevators with jazzy, exploratory guitar jams that countless indie-rock bands are still trying to copy.

11_taking.back.sunday::tell.all.your.friends.[2002]
Tell All Your Friends succeeded because of its unpolished mix of punk and pop; the loud/quiet dynamics and big choruses broke no new ground, but they also couldn’t have sounded better on songs like “Cute Without The E (Cut From The Team).

12_the.sundays::reading,writing,and.arithmetic.[1990]
“[...] the Reading quintet The Sundays took a subtler approach, calling back to the early-’80s sound of Aztec Camera and The Smiths on their delicate, tuneful debut.

13_black.flag::damaged.[1981]
“[...] the Rollins-led Black Flag dispatched some old business by re-recording the best of its early material for Damaged, the album that best encapsulates the aggression and teen angst of the L.A. hardcore scene.

14_marshall.crenshaw::marshall.crenshaw.[1982]
Marshall Crenshaw was a throwback to doo-wop and mid-’60s West Coast pop, though songs like “Cynical Girl” and “I’ll Do Anything” also had enough post-new-wave edge to keep any fan of Talking Heads and The B-52s happy.

15_boston::boston.[1976]
Recorded in a basement by a band that preferred the confines of home studios to smoky nightclubs and concert halls, Boston’s debut album produced a string of album-rock hits: “More Than A Feeling,” “Hitch A Ride,” “Rock And Roll Band,” “Peace Of Mind,” and so on.

16_wu-tang.clan::enter.the.wu-tang.(36.chambers).[1993]
Offering infinitely more than just a radically new sound and image, Wu-Tang Clan gave listeners an entire B-movie world to get lost in, complete with an elaborate kung-fu-based mythology and a sprawling cast of larger-than-life characters, from deranged court jester Ol’ Dirty Bastard to charismatic anti-hero Method Man to enigmatic mastermind RZA.

17_the.sugarcubes::life’s.too.good.[1988]
[The Sugarcubes] started off remarkably strong with Life’s Too Good, introducing the singer’s incredible voice and pixie-like weirdness to the world via “Birthday” and “Deus.

18_supergrass::i.should.coco.[1995]
As solid as Supergrass’ subsequent output has been, it has definitely evened out as the band has grown older and wiser. But I Should Coco stands as one of the great spontaneous eruptions of unfettered youth in pop history.

19_snoop.doggy.dogg::doggystyle.[1993]
Snoop can always be counted on for great singles, but Doggystyle boasts a cohesion and consistency otherwise missing from the marijuana enthusiast’s ferociously uneven oeuvre [...]”

20_sunny.day.real.estate::diary.[1994]
In a way, Sunny Day Real Estate never got a proper chance to top its 1994 debut, Diary, which pretty much defined emo at the time. But instead of being whiny, Diary is dramatic, dynamic, and passionately introspective, and though it isn’t head and shoulders above the rest of the group’s catalog, it’s still the clear winner.

The Saddest Music In the World

Buuu...

The following list is not meant to be in any sense definitive—that would be dense—but it is pretty damn sad. The only guideline for our panel: no nominations would be allowed for groups or artists whose default emotion is sadness. Which meant: no Jeff Buckley, no Joy Division, no Townes Van Zandt — and Radiohead? Forget about it.

Así justifica la revista canadiense The Walrus esta lista con las que son para ellos las 30 canciones más tristes en el planeta, publicado en su edición online, que enumeramos a continuación:

1. The Band, “Rockin’ Chair” (1969)
2. Tom Waits, “Christmas Card from a Hooker in Minneapolis” (1978)
3. Randy Newman, “Marie” (1968)
4. Mary J Blige, “Not Gon’ Cry” (1996)
5. The Kinks, “Oklahoma USA” (1971)
6. Joni Mitchell, “River” (1971)
7. The Communards, “For A Friend” (1987)
8. Patsy Cline, “She’s Got You” (1962)
9. Billie Holiday, “I Get Along Without You Very Well” (1958)
10. La rana René, “It’s Not Easy Being Green” (de Plaza Sésamo, 1970)
11. Dolly Parton, “Down From Dover” (1970)
12. Bob Dylan, “Don’t Think Twice, It’s All Right” (1963)
13. Bruce Springsteen, “The River” (1980)
14. Sinead O’Connor, “Streets of London” (orig. 1969)
15. Buffalo Tom, “Taillights Fade” (1992)
16. Red House Painters, “Katy Song” (1993)
17. Mahalia Jackson, “Trouble of the World” (1959)
18. Neil Young, “Borrowed Tune” (1973)
19. Gram Parsons & Emmylou Harris, “$1,000 Wedding” (1974)
20. Lee Hazlewood, “My Autumn’s Done Come” (1966)
21. John Prine/Swamp Dogg, “Sam Stone” (1971/1972)
22. Judy Garland, “Have Yourself a Merry Little Christmas” (1944)
23. Strawberry Switchblade, “Since Yesterday” (1984)
24. The Notorious B.I.G., “Suicidal Thoughts” (1994)
25. “Somewhere Out There” (de An American Tail, 1986)
26. Eric Clapton, “Tears in Heaven” (1992)
27. Phil Collins, “Against All Odds” (1984)
28. BJ Thomas, la canción de la serie Growing Pains* (1985)
29. Gravediggaz, “Burn Baby Burn” (2002)
30. The Smiths, “There Is A Light That Never Goes Out” (1986)

BONUS SADNESS:

31. Brahms, Horn Trio Op.40., Third Movement
Barenboim/Perlman/Clevenger

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[Pongo el video porque es más probable que hayas escuchado la canción de la rana René que ésta]:

Sí, seguro que falta alguno de tus favoritos [y de los míos], pero a ellos los tiene sin cuidado. “Besides, Radiohead aren’t sad. They’re just miserable“, rematan. Qué buena…

¿Cuál es la canción más triste para ti?

* Si mal no recuerdo, en nuestro país ésa serie se llamó “Ay, cómo duele crecer”. O algo así.

The Wonderful Video Contest

El excelente music-blog Said The Gramophone realizó el pasado noviembre un peculiar concurso para celebrar sus 5 años online.

FIY = Film It Yourself

La mecánica era simple:

We want you, the Said the Gramophone reader, to make a music video. Make it for any song you’ve ever loved, the one song that changed everything, or even just a song that inspires you cinematically. Make it a story, make it a poem, make it an experiment, just make make make it. It doesn’t have to be slick, it doesn’t have to have money in it, it just has to be beautiful, honest, great. The first and golden rule: make a video you love for a song that you love“.

Para marzo ya contaban con más de 100 trabajos, los que se redujeron finalmente a 13. Los los ganadores se llevaron premios buenísimos.

Te presentamos al ganador absoluto:

::animal.collective
::peacebone

::por_wilhelmi,petersen,alanante,downs.&.taguas


.::.

¿Tú de qué canción harías un video?

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