::2008_orange.cruyff::
::cruyff.in.the.bedroom
::saudargia
:
nly.feedback

No tienen la menor idea de la inmensa fe que le tengo a los nipones. Pienso que ellos salvarán al mundo de tanta onda retro. Sueño con que aparecerá alguna banda que lo pueda hacer. Imagino a todos y cada uno de sus integrantes, disfrazados con trajes espaciales en tonalidades naranjas y grises [por supuesto que no me refiero a los gothic ni mucho menos a los emo], y darán una patada en el trasero a toda esa tendencia revival rock, con algún estilo del que jamás hayamos tenido idea. O en su defecto, mezclaran todo lo bueno que antes haya habido [se da por descontado que no habrá nada de hard rock o rock and roll]. Añoro que dejen por los suelos todos los dogmas musicales. Y cual misma Revolución Francesa o Fahrenheit 451 del genial Ray Bradbury [su elección dependerá del grado de morbo que le quieras dar y lo arty que puedas ser], harán una fogata durante sus conciertos, en donde quemarán revistas Rolling Stone, discos de The Beatles, y cualquier vestigio que acredite que existió una banda llamada The Doors [a propósito de lo del 18 de abril], asà como de muchos otros dinosaurios más. Mientras tanto, espero sentado. Y es que soy feliz oyendo a Cruyff In The Bedroom [encima escogen ese apellido tan ilustre]. Me alegra saber que los japoneses no son lo suficientemente frÃos como para crear estupendos manifiestos pop con una pequeña pizca de shoegazing sentimentalón [la necesaria, sino no serÃa tan paja]. Sueño despierto, y me conformo a la vez que me regocijo al saber que sacaron su tercer disco Saudargia y que siguen siendo los mismos. Que no hayan intentado cambiar. Que sigan colocando once tracks en cada uno de sus hasta ahora tres discos, y que a través de la música trasluzcan su afición por el fútbol. Seguramente en algunos años se cumplirá mi deseo de ver alguna banda japonesa en la cúspide con algún estilo o género que rompa esquemas. Quizás algo parecido al Loveless. Digo, en concepto, no tanto en sonido [sino hace rato que Luminous Orange ya lo hubiera logrado]. Por lo pronto, los intérpretes del bellÃsimo y recordado Honeymoon Hotel tienen todo el crédito para seguir haciendo lo que saben. No importa que la fórmula sea repetida. Ni mucho menos que apelen al sentimentalismo, a la nostalgia y esas cosas que tanto nos gustan y jamás tienen pierde. No, sigan iguales que ya están exentos de cualquier responsabilidad. Continúen con esa voz preocupada en querer hacerlo bien sin llegar a lograrlo del todo [y sÃ, se le conoce como lo lindo de la imperfección]. No dejen de hipnotizarnos con esos destellos cálidos de guitarras a lo Ride. Que el bajo siga marcando el paso asolapadamente y que la baterÃa jamás perturbe, salvo esos redobles tan necesarios. En conclusión, que Cruyff In The Bedroom continúen pintando todo de destellos color naranja sobre una base gris. Sigan haciendo música por el sólo gusto de hacerlo.
::quiere.ir.al.mundial_daniel.aliaga
::clear.light,white.cloud













