Me habré mudado unas 3 veces en total en mi vida. Pero rara vez regreso aquellos lugares donde pasé mi gran parte de mi infancia y algo de mi primera juventud. Solo cuando caigo en cuenta que vivo en un distrito que está lejos de prácticamente TODO es cuando me gustaría regresar al último lugar donde viví antes de éste. Y de lo poco rescatable de mi actual residencia es el hecho que los viajes de ida y vuelta a donde sean me sirven para poder escuchar muchos discos completos [así de abusivamente extensos son]. En este nuevo comienzo de año creo haber encontrado una banda ad-hoc. Aun cuando no soy muy adepto a los grupos folkies, debo reconocer que me atrapan aquellas bandas que se valen de diferentes elementos para mostrar un resultado que saca provecho de aquella mixtura. Relatando experiencias provenientes de sus constantes viajes entre Florida y California, el trío Biirdie [nombre sacado del musical Bye Bye Birdie, del cual son fanáticos] ha editado un disco nostálgicamente hogareño y que no por eso no llegue a la conclusión de que el presente es el lugar donde se desea estar [a ver si me convencen]. La banda de Glendale relata historias sobre la lógica alienación que precede a la separación y a la vida vagabunda que se pueda adoptar tras mutar de viviendas, el hecho de no sentirse ubicado en el nuevo lugar, pero tampoco sin sentir la necesidad de regresar. Catherine Avenue, su segunda placa, te puede sonar a veces a Grandaddy tocando country ["Him"], a veces a un Dylan optimistón ["Who Were You Thinkin' Of", que es un cover de The Texas Tornados, banda de tex-mex], o haciendo gala de una buena ejecución del piano en “Life In A Box”, al mejor estilo del sonido Americana sureño. Jared Flamm, Richard Gowen y la linda Kala Savage inician el disco con 2 buenas canciones, “Catherine Avenue” y “LA Is Mars”, cuyo solo de guitarra resume mucho la influencia Wilco [más preciso sería Uncle Tupelo] que tiene este CD ["You miss the houses of Beverly Hills and the midnight radio / I am waiting for you still in a rain on Embarcadero / Where we said goodbye for as long as arms could reach / To Florida skies, Indian Rivers and Satellite Beaches / L.A. is Mars / Where the wind blows money and stars / You are the peak of the mountain top"]. Aunque personalmente, yo prefiero la segunda mitad del disco: “I’m Gonna Tell You Something”, es espacial durante el primer minuto y medio, juego de voces coral chico-chica, y guitarras guilmourianas, muy Pink Floyd [no es joda] con una base rítmica salida de la Neko Case más folk; “Petals” nos presenta la linda voz de Savage [es el único track que canta ella sola], una balada ligera acompaña en principio con piano y luego rodeada de teclados y guitarras con slide y orquestaciones de cuerdas, y la canción previo al cierre, “Careless & Unconcerned”, largo tema de emociones contenidas que se desatan en el último par de minutos. Biirdie ha sabido conciliar bien sus influencias [de seguro te vas a preguntar por qué no han firmado con Elephant 6], y quizás este disco sea aquel con el que estos 3 muchachos por fin levanten vuelo. Fly away.
No hay que esperar más. The Magnetic Fields nos presenta un nuevo trabajo. ¿Más de lo mismo? Creo que sí. Siguen sonando bien. Entonces ¿qué destacar? Pues ya que estamos aquí, algunas contradicciones. Luego de una primera escucha surge la primera: La salida del disco [cuando lo escuches, de no haberlo hecho, me darás la razón] debería haber coincidido con el fin de algo [la canción "Old Fools" también te hará entender], y sin embargo, aparece a inicios de este joven y hasta ahora imperceptible 2008. Y no sé, es sólo una idea, pero al menos su estreno hubiera coincidido con algún cambio de estación. La temática del disco habría caído a pelo [¿será mucho pedir que saliera justo iniciando otoño? Si eres melancólico -doy por sentado que eres melómano- entenderás, y este tema también será tu favorito: "I'll Dream Alone"]. Habiendo transcurrido un rato desde que pusiste play para darle una segunda repasada al disco, aparece la siguiente contradicción: Es inevitable que te preguntes si acaso la melancolía musical esté relacionada de modo inversamente proporcional al movimiento lento de cabeza que te produce cada canción del CD [la apertura del Distortion te lo pone claro: "Three Way"]. Aunque debo advertir que The Magnetic Fields se une al grupo de bandas que busca combatir dicho gran prejuicio, y este disco no hace más que confirmarlo. Ahora, en cuanto a la composición del Distortion, partamos de tres ideas fundamentales que lo pintan de cuerpo entero. La primera, y que se deduce de todo lo antes dicho, es que con este disco bien podrías bailar, pero claro, de manera triste, y eso último para que vean que esa forma no estaba patentada por los darkies [tan sólo pon play en "Please Stop Dancing" y no les hagas caso]. En cuanto a la segunda, y que se deriva de la anterior, es que cuenta no sólo con notables reminiscencias ochenteras ["California Girls", "Xavier Says"], lo cual viniendo de The Magnetic Fields no es una novedad y hasta se oye raro; pero [y he aquí, la tercera idea], este disco nos presenta una confluencia de temas que van de un ligero toque synthpop [hasta el título los delata: "Zombie Boy"], a otros muy pop con cierto tufillo nuevaolero [la excepcional "Till The Bitter End" es una clara muestra]. En conclusión, Stephin Merrit y los suyos lo consiguieron de nuevo.
Por otro lado, se especula [y muy seriamente] sobre la llegada de Low a Lima, lo cual serÃa ¡una de las mejores noticias del año! [No, ni te gastes, en su web oficial todavÃa no sale nada].
La banda de Alan Sparhawk y Mimi Parker lanzó el año pasado un disco muy bueno, Drums And Guns, el cual pasó por la respectiva revisión de Manzarock. Aprobó, por supuesto. ¡Esperamos que se confirme!
Siouxsie Sioux, ex vocalista de la banda británica Siouxsie and the Banshees, una de las más importantes del movimiento post-punk de la década de los ochenta, dará un concierto en Lima el 21 de febrero en un local aún por confirmar, según informó el gerente general de la productora Fallen Angel, Víctor Bautista.
El año pasado, Siouxie editó un nuevo disco solista llamado Mantaray, que de ninguna manera debería ser interpretado como un “retorno”, sino como la continuación estética de lo que ha venido haciendo a lo largo de 30 años en la música. Ahora ya sin los Banshees y sin sus Creatures [el grupo que formó con su esposo Budgie], vendrá a Lima para un show que se realizará el 21 de febrero.