::2007_melancolÃa/melomanÃa::
::the.luyas
::faker.death
::pome.records

Rompiste o más bien, te rompieron. Lo hizo de buena forma, sin buscar quebrantarte, casi como recita aquel tema She broke you so softly de los folkies, melosos y cansados [sÃ, aún extraño a Slowdive] Mojave 3. Te sientes mal y quieres dormir, pero no puedes porque hoy justo es sábado y dormiste hasta tarde, entonces no te queda más que intentar hacer otra cosa. Te cobijas en tu PC. Te diriges al Reproductor de Windows Media, porque en el MSN bien pudieras encontrarla. Repentinamente te das de cara con una banda de nombre raro, The Luyas, y un disco, Faker Death, que no tenÃas en mente. Súbitamente recuerdas que alguien te dijo que parecÃan a los primeros The Cardigans, te acuerdas también que jamás oÃste el primer disco de los radiales suecos. Escuchaste tan sólo el segundo, recapitulas mientras tarareas Celia Inside en tu cabeza. Piensas que, si al menos se parece, de sobra te basta. Inicias el disco con Flickering Lights y te gusta demasiado, vas en el primer tema y ya deseas oÃrlo todo. La voz es suave, armoniosa, y a la vez triste; las melodÃas son indie, los punteos de guitarra son cálidos y te hacen soñar; la baterÃa es potente, y te hace aterrizar. Sigues oyéndolos, deseas averiguar más, ubicas fotografÃas de la banda, te agrada la vocalista, piensas si acaso se parece, reflexionas si acaso no deberÃas seguir pensando en ella. Entiendes que podrÃas dejar de hacerlo, pero cuando la oyes cantar se te hace imposible. Ella podrÃa haber cantado asÃ, concluyes [o deliras]. Terminas el disco acostado en tu cama, te pones de pie con el cuarto a oscuras y repites el disco tomándote todo el tiempo del mundo con el segundo tema “Cats In A Bag” [obviamente mi favorito], observas por la ventana y deseas con toda tu alma que al menos por ese dÃa ella no salga y tenga la amabilidad de recordarte como tú lo haces. La noche sigue su curso, el disco también. Conjuntamente con la sucesión de canciones, tus sensaciones varÃan, desde pensar en dejar todo y escapar sin rumbo ["Tantamount"] hasta buscar despejarte y tentar suerte por ahà ["Play Dead"]. Luego de algunos minutos suena tu celular, ya estás por terminar la segunda ronda, andas por el tema ocho “In My Next Life, A Workhouse”. Contestas raudamente, no sabes quién es porque sale restringido, preguntas desesperado porque entiendes que podrÃa ser ella. A lo lejos ella escucha una guitarra desenfrenada, y una baterÃa portentosa. Asume que la intentas olvidar por si ya no lo has hecho. Cuelga, y al rato el disco vuelve a su real cauce, a esa guitarra que abstrae, a esa voz que encandila y entristece, a esa baterÃa que no te deja soñar. Nuevamente se apuró, se anticipó a los hechos; lo hizo de nuevo, terminas de pensar. Apagas tu celular, te acuestas, y colocas una almohada en tu rostro, no sin antes haberte cerciorado de que el disco de The Luyas volviera a empezar.
::está.triste_martÃn.del.castillo












