::2007_todo.tuvo.un.comienzo::
::editors
::an.end.has.a.start
::kitchenware

No sé qué tan bien hable de un grupo decir que después de “copiarse” de otro [y ni siquiera del original, sino del que se copió primero de éste] en su primer disco, ahora se copie a sà mismo para el segundo. ¿Es eso evolución, acaso? ¿Es necesario, digo Yo, para dar ese siguiente paso, el hacerse de los servicios de Jacknife Lee, obligatoriamente? Bloc Party y Snow Patrol lo creyeron asÃ. [U2 también, pero su caso es más incomprensible]. Entonces tenemos que la banda de Tom Smith, dueño de un rango vocal mucho menos impostado que el del Interpol Paul Banks, apela a la pomposidad como caballito de batalla, cuando debió preocuparse más en esconder sus fallas que en celebrar sus logros. El disco comienza bien, de forma redonda con la buena “Smokers Outside The Hospital Doors”, y estamos a segundos de tragarnos las palabras. La urgencia épica de este track inicial funciona. Pero llega “The Weight Of The World” y el deja vu es lamentable. El buen Tom quiere dárselas de optimista [dar la contra cansa, ya se debe haber dado cuenta], y los ambientes claustrofóbicos de muchos temas te harán volar a la farmacia más cercana, en busca de aquella pastilla que aniquile tu ansiedad, pues la de ellos poluta el ambiente ["The Racing Rats"]. Me imagino que debe ser jodido alejarte de un imaginario sonoro cuando ya te has mimetizado plenamente con aquél. No sé cuál habrá sido la interna de Editors al momento de plantearse su segundo disco, pero An End Has A Start, ya ahora después de todo lo escuchado antes [incluyendo su buen debut The Back Room, 2005, y aquel glorioso single "Munich"], se sostiene teniendo en mente esa idea: la continuación de aquello que ya conocemos. No propone nada más que eso. Coros angelicales, crescendos eufóricos, guitarras que chillan luego de intros “misteriosos”, y se hacen más intensos luego de las estrofas ["Escape The Nest"]. Yala. Es más, hasta percibo que se ha perdido cierta cuota de intensidad más que constante en el debut [ay Jacknife, ay Jacknife...]. Temas como “Spiders” o “Well Worn Hand” tienen buena melodÃa, pero falta ese empuje que te hacÃa remecer anteriormente, se extraña esa entrega de energÃa. Lástima que cierren la placa, pues al final te queda en los labios un sabor a incompleto. Empero, el protagonismo de la guitarra de Chris Urbanowicz es intachable. Lo de Editors pasa por creerse lo que hacen, adquiriendo una mayor personalidad, pero el dilema es desmarcarse de un sonido ya recorrido o afianzarse en la ruta que llevan. Jodido, pero ser original es regresar al origen. Ay, Ian, todo lo que originaste…
::bones
::puigross.sentencia_
no pasa nada con esa ua
muy lenteja
cuando chucha vas a reseñar algo chevere
??????????













