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!!! - Myth Takes

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Chk chk chk. Tan impronunciable nombre [al menos, así es como este grupo prefiere ser llamado] no riñe con las adrenalínicas sensaciones que evoca. La intensidad de Myth Takes se genera a medida que avanza el disco, como esos tonos a los que vas y mejora canción tras canción haciendo que bailes cada una más que la otra. Como los debe haber en Brooklyn casi todos los días del año. Vecinos de The Rapture y Radio 4, lo suyo también se conlleva fácilmente con ese punk/funk mezclado con sintes, percusiones metálicas y los falsettos de su vocalista Nic Offer. ¿Nuevo? Para nada. ¿Entretenido? Mucho. Aunque no desde el track 1. “Myth Takes” se llama también, y no es precisamente la canción ideal para comenzar una fiesta. Se trata de un loop de un jam en vivo, con voces y guitarras grabadas encima. Pero dura poco, y en menos de 3 minutos, la confesionaria “All My Heroes Are Weirdos” [no solo los tuyos, Nic] endereza la ruta. Si algo se nota es que la chamba del bajista Justin van der Volgen, ya sea por las resacas, flojera, o “estilo”, se ha vuelto menos notoria [fans del Louden Up Now, su disco del 2004, estén alertas]. Y en general, será porque en estos días tengo una obsesión enfermiza con los metrónomos, pero percibo cierto “descuido” en los arreglos y la producción final del álbum. Ojo, no digo que me disguste, hasta diría que es ya un trademark esos devaneos polirítmicos de muchos de estos 10 temas. Van der Volgen se luce en “Must Be The Moon” y “A New Name”, pero no es hasta “Bend Over Beethoven” que la banda en su conjunto la rompe: sus 8 integrantes hacen de este tema de 8 minutos todo una orgía dance-rock para bailarla hasta desfallecer. Todo un ejercicio de ritmos sincopados que debe haber sido el leif motiv de Offer: traerse abajo esa idea, el mito, de que la guitarra solo sirve para “rockear”. Volteando cachosamente el título de la legendaria canción de Chuck Berry, “Roll Over Beethoven”, !!! les saca la lengua a todo aquel cuadriculado que se aproxima su sonido. Hay bombazos tales como “Heart Of Hearts” y “Sweet Life” que repetirás hasta que las piernas no te den más. Y cuando llegue ese momento, “Infinifold” te dará la calma precisa para el relax. Con todo, esa suma de energía funkera te pasará factura. Si la década pasada toda banda que llegó a algo miraba con añoranza los 70’s, ya casi finalizando esta primera década del nuevo siglo sería necio no concluir que el new wave y post-punk ochentero se hizo un espacio en la nuevas bandas que llegaron a nuestros oídos. Si los Red Hot Chili Peppers hubieran surgido hace 5 años, ni cagando sacaban un disco como Californication [o alguno de sus últimos esperpentos]. Visto así, !!! encontré el sonido perfecto en la década adecuada. No dejes que la fiesta termine.

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