::2007_en.el.lugar.indicado::

::goldrush
::the.heart.is.the.place
::better.looking.records

Goldrush - The Heart Is The Place

La fiebre del oro. Eso es lo que significa el nombre de esta banda de Oxfordshire si intentamos una traducción precisa. Un nombre raro, teniendo en cuenta que tal momento histórico es exclusivo del desarrollo de los estados norteamericanos. ¿Por qué una banda inglesa lo elegiría? ¿Por qué teniendo tantos referentes pop-rock de donde beber dentro de sus fronteras [¿Radiohead no es de Oxford? Ride también, creo], apelan a un nombre que parece haber sido tomado por fanáticos de The Band o Neil Young [canadiense, pero me entiendes la idea]? Antes que el miedo te atrape y comiences a pensar que voy a hablar de un disco de country, mejor te adelanto que lo de Goldrush en The Heart Is The Place, tercer disco ya en su haber, sigue coordenadas más apreciables. Dejando un poco, un poquito, sus coqueteos con el pop neo-psicodélico/progresivo a lo Flaming Lips de sus anteriores intentos, retoman sus innatas raíces pop/indie británicas para armar un disco compacto de 12 temas muy bien elaborados. Ayuda, y mucho, la voz de Robin Bennett, con interpretaciones sentidas, sin llegar a ser desbocadas. La banda hace lo indicado para capturar tu atención, tus sentidos y tu corazón. Todo se desata con un intro auroral, casi fantasmal, llamado someramente “Aperture”, donde unas densas capas de teclados dan paso sin que lo notes a “Story Of The City”, y de buenas a primeras la voz de Bennett te hace presa suya. La mención que hice a los Flaming se justifica con “Everyone Of Us”, que tranquilamente puede ser colocada en cualquier disco de Wayne Coyne y su mancha, post-Clouds Taste Metalic. “Can Give Up The Ghost” se construye sobre un loop, que los teclados se encargan de arropar para que Bennett suelte su cálidad voz. Todas esas influencias señaladas son muy bien chocolateadas para mostrar un propuesta muy personal en temas como “24 Hours” o “Goodbye Cruel World” en donde el trabajo de guitarras es bastante logrado, junto al trabajo de los teclados, con sonidos de fondo que añaden detalles sabrosos a cada tema. En “Heaven’s My Destination” le agregan violines y vientos para forjar temas de señera melancolía, o como en “Sun In Your Eyes” para dar muestra de la más furibunda psicodelia. Y sino, lo hacen para darnos en las sienes con su desmedido optimismo ["The Heart Is The Place"]. Todo esto hace de The Heart Is The Place un álbum harto accesible, y nos muestra a una banda con un nivel de composición muy por encima del promedio de cualquier bandita indiepop de por ahí. “Yours And Mine” es la prueba definitiva que necesitas. Regala ese track y haz una nueva amistad [o un nuevo amor]. El disco se cierra con “Joyous Final Chapeter”, un título apropiadísimo para el viaje que hemos gozado. Trompetas, teclados, guitarras, todo encajando perfectamente en el lugar indicado, aquél que Goldrush tuvo a bien escoger: nuestros corazones. Dales la bienvenida.

::2007_ni.basta.ni.sobra::

::kubichek!
::not.enough.night
::30:30.recordings

Kubichek! - Not Enough Night

La curiosidad mata al gato. Debe ser la única razón por la que conseguí Not Enough Night, primer disco de los ingleses Kubichek! [sí, con signo de exclamación y todo]. Curiosidad que me atrapó a la sazón de una efusiva recomendación, por lo cual, en vista de la indiscutible confianza que le puedes tener a un pata con una melomanía que hasta entonces considerabas en perfecta sincronía [aunque, ahora que miro atrás, recuerdo cómo casi me hace una escenita cuando insinué cierta dejadez frente a los Velvet...]. Blogueando por ahí y por allá di con el disquillo en cuestión. Y tuve que escucharlo, pues. Y lo que oí era una banda a la que le gusta y le debe mucho a Fugazi, Mogwai, Idlewild y vainas así. Muchos de los temas tienen un patrón demasiado similar, y resiente el balance final. La voz de Alan McDonald es emotiva pero tampoco es una que puedas distinguir de un montón de voces con inflexiones similares. Las guitarras están salpicadas de cierto rocío new new wave/post post punk [si el término no existe, reclamo su invención], digamos a lo Editors. Queda clarito en “Stutter” y sobre todo “Outwards” [además de The Cure, Joy Division, y toda esa lista común y siempre presente, además de algunas bases rítmicas que secundan tales inclinaciones]. Y bueno, las letras van por el apartado de las frustraciones personales y la irascibilidad que trae aparejada. Me imagino que tiene que ver con el hecho de que este cuarteto haya confesado que le gusta más tocar que trabajar. Bueno, a cualquiera metido en esto le gustaría. Pero vamos, dejemos de ser tan mezquinos. Si hay algo que alabarles, y con razón, es definitivamente “Hope Is Impossible”. Este tema -junto a “Nightjoy”, circundando las mismas coordenadas- son las que justificarían comprarse este disco. El título es encantador, pero más es su sonido: un encuentro explosivo de melodía sobrecogedora con el noise escuela post-rock. Todo esto fue lo que me pasó al dedicarle 45 minutos de mi vida Kubichek!. Un sonido repetitivo que sin embargo a ratos entusiasma. Pero mejor que Built To Spill, nica’, Cam. Nica’.

::2007_h[a]unted.by.a.ghost::

::radical.face
::ghost
::merge

Radical Face - Ghost

Usemos el cliché: dime de dónde vienes, y te diré qué tocas. Hay disqueras y bandas/artistas con un sello distintivo. Eso hace que algunos las apreciemos más que a tantas otras que existen y vendrán. Con solo 24 años, creo que Ben Cooper ya puede ser considerado “alguien” en esta primera década de música de este siglo. Su debut con la banda de Jacksonville, Electric President, fue elogiado por muchos [alcanzó puesto en nuestra lista de favoritos del 2006], pero ahora con su lanzamiento solista, toca fibras más sensibles. Supongo que Ben debe ser uno de esos chicos inquietos pero solitarios, que se aburre con facilidad, y que hace música para sentirse bien. Lo entiendo. Habemos muchos de esos. No con el mismo talento, bueno fuera, y por eso lo celebramos más. Ahora, bajo el alias de Radical Face, lo reconfirma. Es cierto que Ghost exhuda un feeling sobrecogedor, pero también te queda la sensación de cierta redundancia sonora, sobre todo por la mitad del disco, hasta que llegas a “Winter Is Coming”. Aun así, sin llegar a ser pletórico en su extraversión, Ghost tiene números que son eufóricos, y si bien de manera contenida no dejan de ser convincentes. Porque si después de escuchar “Welcome Home, Son” no decides ponerla cada vez que retornas de un largo viaje [o cuando llegas de comprar el pan], tienes el corazón hecho chicharrón. Y debes poner “Sleepwlking” cuando el insomnio nuevamente haga mella en ti ["…and I woke up when I saw the sun and wiped the sleep from my eyes, yeah I knew my time has come"]. Y la gloriosa “Glory” con un final demasiado Mogwai [esas guitarras cuales masas de distorsión, baterías reverberadas en ecos], es para ponerse de pie y con las lágrimas brotando aplaudir, hasta sangrar ["I can’t stop coughing / My lungs just won’t calm down... as the blood from my face taints the ground"]. Es la canción insignia para un disco demoledoramente sentimental y, hay que decirlo, quejumbroso. ¿Da la casualidad de que vivas en Florida y te sientas solo? Un buen día, tómate tu tiempo en levantarte, tómate un café, y sal a dar una vuelta, camina un rato, como que estiras las piernas. Anda hasta la playa, y mira el horizonte. Camino de regreso a casa, pasa por una tienda de discos. Pide el álbum de Radical Face. Listo. Vas a querer que todos tus días amanezcan igual.

::2007_la.morsa.y.el.ruido::

::boris.with.merzbow
::walrus.&.groon
::hydra.head

Boris with Merzbow - Walrus & Groon

Parece un disco de Yes, ¿no? Pero no te confundas. El arte tendrá una explicita reminiscencia a la obra de Roger Dean, pero hasta ahí no más. Sonoramente, e. La razón es que este EP editado solo en vinilo [y sin fecha de lanzamiento en USA] es la colaboración entre el trío doom ponja Boris y el marciano Masami Akita, a.k.a. Merzbow. 1 tema por lado, sumando 14 minutos. El primero, “Walrus”, es un cover de “I Am The Walrus” de The Beatles. Y es cantada como si el pata no se supiera muy bien la letra, sin embargo eso resulta muy agradable. “Groon”, el segundo, se supone un cover de King Crimson, ya es una cabal pastrulada cacofónica, en donde los ruiditos de la pc de Masami se mezcla con los sonidos que Wata, Takeshi y Atsuo le sacan a la guitarra, bajo y batería, respectivamente. No es la primera colaboración que tienen juntos, pues ya han editado Sun Baked Snow Cave, lanzado hace un par de años, y luego Megatone, pero como no los he escuchado no sé qué tan distinto es el asunto. Lo cierto es que el cover de los Beatles está muy bueno. De verdad, creo que se inventan la letra. Lo máximo los chinitos, jajaja. Y el arte es bien bacán.

Walrus & Groon EP gatefold

::2007_leaving.miami::

::the.go.find
::stars.on.the.wall
::morr.music

The Go Find - Stars On The Wall

Dieter Sermeus, el nombre del artista. Antwerp, el nombre de la ciudad. Teclados viejos y moogs raros, los instrumentos. “Good-sounding danceable pop tunes” el concepto detrás de Stars On The Wall, el segundo disco de The Go Find. Su fragilidad es cercana a lo hecho por Notwist, y su audición por demás agradable. Sus influencias van desde Fleetwood Mac [circa Rumours] hasta Grandaddy, o sea, sensibilidad pop nostálgica, una melancolía evocativa, el balance perfecto entre guitarras acústicas y texturas electrónicas, batería real y beats programados. Miami [2004], el debut, fue un unipersonal. Ahora está el sonido de una banda [la que lo acompaña en vivo], dirigida por comando de Sermeus, voz principal. Más elaborado, menos apurado. Suenan sintéticos sin perder su fibra orgánica, prefiriendo sonar más como Lindsay Buckingham que como Erlend Oye, con la voz del buen Dieter flotando sobre ellos, bien a lo Jason Lyttle. “Beautiful Night” es la que abre el disco, y es un anuncio de las constelaciones que se formarán ante nosotros. “New Year” es una sensacional canción, con wooh ooh ooh’s que la vuelven la mejor del disco. “Adreanaline” no nos altera las hormonas como su nombre podría suponer, pero nos recuerda al mejor Postal Service, y hasta lo hacen 10 veces mejor. Sus beats mid-tempo, esa electrónica burbujeante, que te susurra, te atrapa, da paso a números como “Downtown” o “Monday Morning”, para lucimiento de los arpegios acústicos del grupo. Y si me queda espacio para alabar otro tema más, lo reservo para “25 Years”, canción que usa sus sintes análogos [que pueblan todo el disco] para embrujarte con una canción pop redonda. Otro triunfo de Morr Music. Stars On The Wall. Canciones calmas, cálidas, directas, simples, parejas. The Go Find. Lo mejor de Bélgica desde Front 242 [verdad, ¿y vienen o no?].

::2007_¿me.quedo.o.me.voy?::

::the.broken.west
::i.can’t.go.on,i’ll.go.on
::merge

The Borken West - I Can't Go On, I'll Go On

Siempre he pensado que nadie es el mismo después de leer a Samuel Beckett. Claro, eso también podrán decir los fanáticos de Gabriel García Márquez, quien no me cae. Pero lo del irlandés me sirve porque esta banda de Los Angeles utiliza la frase final de El Innombrable para titular su disco debut. Ahora bien, no pretendo dar una semblanza del genio novelista, ni pretender explicar las relaciones entre esta novela y el álbum de The Broken West. Porque de plano, salvo el título, no encuentro mayores relaciones. La obra de Beckett es fundacional en aquello que se ha convenido en llamar “teatro del absurdo”, fue un novelista con una técnica narrativa minimalista y críptica, y de sus textos brotaba el convencimiento que tenía en el pesimismo de la raza humana. I Can’t Go On, I’ll Go On es un disco con 12 canciones pop alegres, a secas. No inventa, ni reinventa nada. Pero su escucha es harto agradable. Y gran parte de esa vibra radica en el hecho de que los integrantes de la banda parecen estar contentos en el lugar donde viven. Mucha de la culpa se la achacamos a Ross Flournoy, interpretando estos temas up-beat con convicción [aunque su voz no destaque, a decir verdad], acompañado de una banda que conoce bien su oficio, con el agregado de, además de los instrumentos ya conocidos, pianos, sintes, palmas, acústicas, y demás detalles de producción que demuestran chamba y sapiencia para, cuando es debido, no saturar los temas, como muchas veces pasa con quienes hacen temas “felices”. En todo caso, la voz de Flournoy se defiende mejor en los números más íntimos. Y es uno de ellos el que, casi al final del disco, es el pretexto perfecto para escuchar todo el álbum: “Baby On My Arms” es uno de los mejores temas que voy escuchando en el año. Canción perfecta para los paseos a solas con “ella”, para cantársela al oído, sin más pretensiones que sentirse bien en un buen momento. ¿Qué, no eres de esos? Si gustas de algo más “elaborado”, tienes “Shiftee” con sus alusiones a Helena de Troya: “Your face launched a ship / You sunk it with your lips“. Si ser feliz hoy para ti significa ser snob, eso es algo que yo no puedo evitar. O tal vez sí, recomendándote no escuchar The Broken West, así me haya gustado. Tómalo o déjalo.

::2007_conflicto.interno::

::low
::drums.and.guns
::sub.pop

Low - Drums And Guns

Si te enteras que una de tus bandas favoritas le va poner énfasis a tu instrumento favorito en su próximo disco, difícilmente podrás esperar a oírlo. Pero luego te das cuenta de que esta banda es la simpleza hecha música, así que tal vez no sea mucho el disco que te imaginas, robusto en percusiones y exagerado en su virtuosismo. Nada de eso, solamente aquella simple pero gentil tensión, que tanto te encanta. Las baterías sí son parte importante de Drums And Guns, ya sea en sus ritmos más calmos como en sus ritmos programados. Se les escucha marciales, jazzeros, intensos, y potentes. Lo siguiente que notas es que, a pesar de qué tan pacífico pueda parecerte el trío de Duluth, este disco trata sobre la guerra, o en general sobre la violencia. Pero no es un manifiesto político en contra de Irak o algo así, no tanto. Y esa quietud que no solo yo gusto de alabar, Low la utiliza para elaborar temas que sin salirse de su estética slowcore se muestra más inquieto de lo usual. O al menos, que el anterior The Great Destroyer [2005]. La temática que envuelve a Drums And Guns es confrontacional. En “Murderer” Alan Sparhawk ofrece sus servicios a Dios como un matón a sueldo, un sicario divino, persona que le sirve de pretexto para cuestionar la fe de quienes gustan de azuzar las diferencias religiosas en las personas. De ahí, a hablar de la muerte, había solo 2 centímetros. “Our bodies break and the blood just spills and spills / but here we sit debating math / it’s just a shame / my hand just kills and kills / there’s gotta be an end to that.“, canta Sparhawk en “Breaker”, dejando en claro que la fijación necrofílica de la banda será perenne, ya sea por temas tan universales y de dominio público como la guerra en Irak ["all the soldiers are all gonna die" canta él en "Pretty People"], como por la revolución marxista en Nicaragua ["Sandinista", cantada por ella, Mimi Parker]. Y ante imágenes tan cruentas que podrían nublarnos los pensamientos, la música de Low sirve de acompañamiento perfecto para toda la paranoia que emana del disco. “We took our pills / It changed the world / But then we realized / That we were dragonflies / We knew we had to try to find / A way to get more pills.“, se escucha en “Dragonfly”. Con metáforas tan elaboradas sobre nuestra sensación de culpa e impotencia frente a la destrucción progresiva del planeta y sus habitantes, y nuestra inhabilidad de encontrar la cura, la salida al caos. Mogwai decía que si el mundo fuera perfecto, todos escucharían Low. Pero este mundo no es perfecto: es una ironía.

::2007_hombres.fenómeno::

Menomena - Friend And Foe

::menomena
::friend.and.foe
::barsuk

Cómo es la vida a veces, hoy me levanté extrañando a Morphine. Al Cure For Pain [1994] le tengo un cariño muy especial. Se ha convertido en uno de esos discos que cuando me aburro de escuchar cualquier cosa, decido ponerlo. Era una banda “rara”. Bajos graves [¡encima con solo 2 cuerdas!], saxo barítono, voz caústica, y nada, nadita de guitarras. Tal remembranza hizo que me ponga a buscar un referente similar en estos días de alguna banda que en la actualidad me remita a ese trío. Y no daba con ninguna de manera convincente, hasta toparme con Friend And Foe. Y lo elijo por sus arreglos bien engranados y su experimentación espontánea. Por eso y más Menomena debería convertirse en nuestra nueva banda favorita. Este disco, nuevamente grabado digitalmente, y con la mejor portada que se haya visto en quinquenios, tiene un aroma de mucha seriedad, un tono taciturno, circunspecto, mesurado. Hasta cierto punto cabría hacerse la pregunta si es que tanto ir y venir en sus composiciones realmente son materia de placer para ellos [se trata de hacer música porque lo disfrutas, ¿no?] o simplemente quieren impresionar al mejor ingeniero de sonido que tenga a bien escuchar su disco. Tampoco creas que te la ponen difícil la experiencia auditiva del disco, pero puede entrar por momentos a una especie de laberinto del cual sólo saldrás librado cuando ellos decidan acabar las canciones [que en promedio bordean los 4 minutos cada una]. Su habilidad y destreza interpretativa queda fuera de discusión. Así como sus intensidades, bien diferenciadas, unas de otras. “Wet And Rusting” o “Rotten Hell” tienen unas melodías amigables, pausadas, algo juguetona la primera, con un piano melancólica la segunda, ambas casi lineales en sus estructuras, pero a fin de cuentas les puedes seguir la pista. Las voces del trío de Oregon [los 3 cantan] te remiten casi instantáneamente a TV On The Radio. Y para que me guste todavía mucho más, en “Boyscout’n” hay esa vibra bien Morphine que se me hizo irresistible. Los números, digamos, experimentales también merecen admiración, y “Evil Bee” es buena prueba. Se notan las ganas de ir más allá, pero tampoco de quedar como marciano. Nunca nada tan inextricable como el nombre Menomena:


.::.

Eso te puede dar una pista de lo que significa. Más no sé. Por ahora, suficiente con el disco, ¿para qué más?

James are back

James are back

James are back!

::2007_he.will.glitter.you::

::mika
::life.in.cartoon.motion
::casablanca/island

Mika - Life In Cartoon Motion

Es curioso, y no sé por qué: siempre he dudado de quienes mencionan a Freddie Mercury como influencia. Sin importarme sus backgrounds, ni los resultados estilísticos de sus obras. No es que no les crea, pero mantengo con ellos[as] una prudente distancia. Y valgan verdades, yo no soy el único. “Shame on the person who made this. Shame on the people who release, market and play this. And shame on anyone who buys it. That’ll be millions of ‘em, then.“, sentenciaba el pata que hizo la reseña [le dio solo 1 punto de 10 posibles] en Drowned In Sound, lo cual provocó las iras del encrespado Brian May [¡¡!!]. Que suene a Queen es algo. Pero de ahí a mencionar directamente a Freddie, pensé que nunca en la vida iba a suceder, con nadie. Y esto pasa en “Grace Kelly” su single Nº 1 en la Gran Bretaña. Glitter pop inglés obra del libanés Mica Penniman, or just Mika, incluido en este vilipendiado Life In Cartoon Motion. Excesivo hasta el escándalo, una producción por demás caprichosa, pero ayayay, con ciertas canciones que de tener pretensiones más simples podrían ser celebradas. Su hit “Grace Kelly” es una melodía directa de piano, guitarra y batería desmedidamente extravagantes, excesivamente condescendiente con el uso nada económico que Mika hace de sus falsettos escandalosos y demás impostaciones vocales. Grace y Freddie son expuestos como ejemplos de vida, para salir bien librados de amoríos en donde el orgullo y la vanidad son moneda de cambio. Lo que sigue luego mantiene una vena festiva que de plano, si ya le hiciste asco a esta reseña hasta acá, de nada vale seguir leyendo. “Lollipop” es tan lúdica e infantil como su nombre remite. “Relax, Take It Easy” es un “gracias por la música” a Erasure. “Billy Brown” viene a segur la segunda alusión directa a Queen [mierda, de veras es fan este pendejo]: un hombre felizmente casado se deja tentar por otro hombre, y debe resolver la duda de continuar con la vida que conocía, o seguir con la vida que acaba de descubrir. La tercera referencia [increíble, ¿no?] es “Big Girl (You Are Beautiful)”, con intro a capella y todo, muy “Fat Bottomed Girls” ya, demasiado. Life In Cartoon Motion nos muestra a Mika explorando territorios que otras bandas y artistas ya han recorrido con singular suceso, Queen, Rufus Wainwright, hasta el amado-por-ellas/odiado-por-ellos Robbie Williams [aunque con mucho mayor barroquismo que éste, de lejos], pero dudo mucho que, a diferencia de todos ellos, el ¿talento? le dure como para siquiera salir bien parado luego de un segundo disco. Vamos, Mika, somebody better put you back into your place

WordPress Themes

Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.5 License.