
::carla.bruni
::no.promises
::naive
¿Te comprarías un disco de Kate Moss si se le ocurriera “cantar”? Milla Jovovich sacó un disco en 1994, y no sonaba mal [The Divine Comedy, vía SBK, y bajo el nombre de Milla], el cual les encantó a Beavis y Butt-head [aunque, en realidad, más se "entusiasmaron" con los semidesnudos que poblaban el video]. Vamos, hasta Alyssa Milano era una cantante pop de éxito en Japón, y ya ves lo que acaba de sacar Paris Hilton. El punto es que Carla Bruni es una supermodelo italiana. Y No Promises, sorpresa, sorpresa, no es su primer sino segundo disco. Luego del buen recibimiento de Quelqu’un M’a Dit [2002], hay detalles que destacar: en primer lugar, abandona el francés para cantar íntegramente en inglés. Y la razón principal es porque la autoría de los temas de No Promise, a diferencia de su disco debut enmarcado dentro de la chanson francesa, no es suya, pues se ha tomado el trabajo de adaptar la obra de 6 renombrados poetas anglosajones para este álbum: Emily Dickinson, W. H. Auden, W. B. Yeats, Dorothy Parker, Walter De La Mare , y Christina Rossetti [el nombre del disco, precisamente, sale del título de un poema de esta última autora, "Promises Like Pie-Crust"]. Mantiene las vibras propias del jazz, folk y ‘white’ blues [hartas guitarras acústicas, bien tocadas], tanto como la voz de Bruni, susurrante, arrulladora, sexy en buena cuenta, además del bonus propio de su acento natal. Supongo que de haber sido éste un disco de Tori Amos, media tribuna se le hubiera ido encima, pero Carlita lo hace bien, después de todo. Súmale a esto, el volumen adecuado con el que escuches los temas, y tendrás una experiencia redonda. Ahora, si vas a exigir una precisión métrica/silábica en la entonación de las letras, para que éstas guarden fidedigna correlación con los poemas cantados… te falta sexo. Para el resto, Carla Bruni no será Norah Jones, pero es más bonita [oh, those legs...]. Ah, y sí, buen disco. Pensé que ya había quedado claro. ¿Acaso ella tiene la culpa de haber nacido linda, plurilingüe y talentosa? De verdad te falta sexo, ah.
Tags: ::2007::, Alyssa Milano, Carla Bruni, discos, Kate Moss, Milla Jovovich, modelo, Norah Jones, poemas, Tori Amos
::2007:: | El Manza January 31, 2007 |
Comments (300)

::clap.your.hands.say.yeah
::some.loud.thunder
::wichita.recordings
Si tuviera una banda [uds. entienden], mi primer disco sería como el primero que sacaron CYHSY. Despreocupado, juguetón, refrescante. Si luego de eso, tengo que sacar un segundo disco, ya sea por mi cuenta o porque ya una disquera se fijó en mí, tendría que ser otro, y no lo que la banda de Alec Ounsworth ha perpetrado. Porque si el primer disco fluía con una ligereza agradable [osea, ¿quién le pone a su banda ese nombre?], no puedo evitar pensar que, valga la redundancia, la han pensado bastante con este Some Loud Thunder. Si la idea era ésa, es decir, alejarse de ese sonido que nos atrapó en el primero, y que fue lo que todo el mundo celebró, no entiendo el cambio. Puedes sonar diferente, y hacerlo bien, puedes desmarcarte de tus inicios, y no decaer en la propuesta. Teniendo en cuenta detalles en la mezcla que parecen haber sido hechos a propósito [porque sino, caray, quemen a ese ingeniero de sonido], y ciertos sonidos y experimentos que no cuajaron nunca ["Five Easy Pieces" es como... no sé, impresentable, o ese track acústico/circense llamado "Upon Encountering the Crippled Elephant", que funciona más como intermedio que como lo que sea que hace aquí], hay algo que a priori no satisface. Cosas que rescatar hay, pero el primer disco era bacán no por tener buenos temas, sino porque en conjunto valía su peso en oro. De lo escuchado, “Satan Say Dance”, con todo lo caprichoso y forzado que puede sonar, destaca. Y también mencionaré “Love Song No. 7″, una rara elección para mp3 de adelanto [uno de los 2 que lanzaron]. Ahora, por supuesto que muchos levantarán este disco por el hecho de que la banda no se fue por lo “seguro”, que quiso evitar repetir el éxito del debut haciendo lo mismo que en el debut. Pero, ya lo dijimos, puedes sonar diferente y seguir sonando bien, hasta mejor [¿que ya nadie se acuerda del Automatic For The People de R.E.M. o el Sea Changes de Beck?] NO detesto el disco, para nada, aunque no sé si le dé más de un par de escuchadas más tampoco. NO quiero que termine gustándome a la fuerza, por repetición. Lo cual, debo aceptar, seguramente pasará, y me arrepentiré de mucho de lo que he escrito acá. En realidad, me resignaré a asumir que, como suele suceder, que después del decepcionante segundo disco, Clap Your Hands Say Yeah levantarán cabeza en el tercero. Odio los clichés. Aunque odio más que traicionen mis expectativas. Estás advertido, Alec.
SÃ, se vuelven a reunir los Jesus & Mary Chain.
SÃ, los Happy Mondays también.
SÃ, hasta Crowded House regresan.
SÃ, Julieta Venegas y Cansei Ser Sexy ponen el “sabor latino” en esta IX edición del festival.
SÃ, pues, Björk no era como para cerrar el primer dÃa.
Pero no puedo dejar de pensar en que se podrá volver a ver en vivo, nosotros vÃa webcast, a Rage Against The Machine, asà esto solo sea un spin-off [meaning, solo regresan para tocar en este show, sin compromisos posteriores. Como Pink Floyd en el último Live 8, ¿manyas?]. Recordemos que Rage lideró junto a Tool el primer Coachella allá por el 99. Quedan menos de 90 dÃas…

Una entrada para los 3 dÃas cuesta $249. También hay entradas simples para cada dÃa, aunque en tiraje limitado, que costarán $85. Aún asÃ, cuesta más barato que ir a ver a Waters en el Monumental por 2 horas.
Las entradas a la venta mañana 27 desde las 10 de la mañana. Digo, por si alguien se anima a ir…
::omar.rodrÃguez-lópez.&.damo.suzuki
::please.heat.this.eventually
::gold.standard.labora

Osea, no es que este disco nos haya llamado la atención más que por curiosidad. Amén del respeto que le tenemos a Omar RodrÃguez-López por lo hecho en At The Drive-In [más que por lo que viene haciendo en The Mars Volta], y bueno, las cotas alcanzadas por Damo Suzuki como frontman en Can, nos enfrentábamos a la incertidumbre y cierto temor al darle play a Please Heat This Eventually. ¿De qué se trata esto? Un disco de 2 tracks [Side A y Side B], 12′ 50” cada uno, divididos en 6 secciones, 3 por lado, que te demandará la mejor de las predisposiciones para escucharlo. Porque es toda una experiencia psicodélica. Y ya desde ahÃ, te puede resultar muy, muy, demasiado ajena. Porque asà como lo puedes escuchar de un tirón, si te detienes a pensarlo, pues no le encontrarás relación un lado con el otro [digo lados porque los temas en cuestión no tienen tÃtulos ni nombre ni nada similar]. ¿Quién se luce más? Pues la viola del boricua guitarrista. El aporte de Suzuki es certero pero tampoco sobresaliente [¿cantó en inglés o se inventó un idioma?]. Para que te hagas una idea, y perdón si ofendo, te puede sonar a un Gerardo Manuel papá en ácidos, y cantando cosas más alucinadas que “With A Little Help From My Friends”, versión Joe Cocker. El lado A comienza con algunos sonidos ambientales, que parecÃan que apuntaban el disco hacia otro lado, y ¡zas! las guitarras se mandan en un trance latin jazz, medio funky, acompañados de flautas y percusión sabrosona, que durante los primeros minutos se hace entretenido. Luego escuchar casi lo mismo durante más de 10 minutos, ya no tanto. El track acaba asà porque sÃ, parece que ni ellos mismos supieron como terminarla, y con las mismas comienzan el segundo lado. 5 minutos después de iniciado el lado B, el tema cambia de ruta y la aventura sónica muestra otra cara. Es más alucinógeno, frenético, e insano. Aunque controlado, después de todo. ORL juega con los volúmenes, Damo mete y saca su voz a su placer, y como quién no quiere la cosa, sin querer queriendo, en fin, sin saber cómo ni dónde, el disco se acaba. Entre lo progre y el free-jazz. Ya, pero, ¿nos gustó? Para hacerla corta: SÃ.
::the.good,the.bad.&.the.queen
::the.good,the.bad.&.the.queen
::virgin

Damon Albarn, Paul Simonon, Simon Tong y Tony Allen. Ex’s Blur, The Clash, The Verve, los 3 primeros respectivamente. Allen es un reputadÃsimo batero [pionero en la onda afrobeat, tocó con Fela Kuti]. Ellos son la banda. Danger Mouse, el mismo de Gorillaz y Gnarls Barkley, es el productor. ¿Puede haber algún margen de error? ¿Qué podrÃa salir mal? ¿Duerme Albarn, o compone en sus sueños? ¿Este proyecto también gozará con la preferencia del respetable? Tantas dudas nos asaltan, pero el disco nos las resuelve. Primero, como ya debe haber quedado claro, aquà hay talento reunido. Pero, también es algo obvio, no necesariamente éste puede llegar a ser transmitido. Mas no temamos, aquà Albarn y cia. sà lo logran. Aun si tenemos en cuenta que tracks como “Herculean” no tiene un gancho pop con el cual asirse a cualquier FM promedio. Pero notas la chamba de Danger Mouse, por ejemplo. Y las letras de Damon se enfocan, según sus palabras, en lo que para él es el Reino Unido hoy. Simonon suena menos punk de lo que muchos fans puedan pensar (y mejor asÃ), y Allen en vez de saturar de sandunga el disco, le meto arreglos jazzeros, sin que su aporte se vuelva notorio, sino que sea el perfecto acabado para cada tema. The Good, The Bad & The Queen, tanto banda como disco, tienen poco en común con Blur o The Clash, incluso Gorillaz, salvo los involucrados, pero te podrÃa sorprender que en algunos pasajes el espectro del Dummy de Portishead se asome. O te decepcionará, si es que eres fan de cualquiera de las 4 ex bandas aludidas. No se puede gustarle a todos.

¿Qué hacemos? ¿Lloramos? ¿Vendemos órganos? ¿Asaltamos, secuestramos, estafamos?
Porque, afrontémoslo, Stand Up es un insulto…
PRE-VENTA DESDE EL 30 ENE. HASTA EL 6 DE FEBRERO
SUPER VIP CENTRAL S/.736 US$225
SUPER VIP LATERAL S/.576
VIP S/.512 US$ 158
PREFERENCIA S/. 416
PLATEA S/. 256
INTERMEDIA S/. 192
TRIBUNA S/. 160
STAND UP S/. 96
PREVENTA DESDE EL 07 FEBRERO HASTA EL 06 DE MARZO
SUPER VIP CENTRAL S/. 800 US$ 247
SUPER VIP LATERAL S/. 608
VIP S/. 544 US$ 167
PREFERENCIA S/. 448
PLATEA S/. 288
INTERMEDIA S/. 208
TRIBUNA S/. 176
STAND UP S/. 128
VENTA DESDE EL 07 DE MARZO AL 12 DE MARZO
SUPER VIP CENTRAL S/. 864 US$ 266
SUPER VIP LATERAL S/. 640
VIP S/. 576 US$ 177
PREFERENCIA S/. 480
PLATEA S/. 320
INTERMEDIA S/. 240
TRIBUNA S/. 192
STAND UP S/. 144
—
Los que vayan, pudientes y pelados de 40 y pico años, diviértanse.
::deerhoof
::friend.oportunity
::kill.rock.stars

¿Por qué todas las bandas tendrÃan que hacer todo lo que se espera de ellas? En algún punto llegan a aburrir. De otro lado, ¿acaso no hay cierta magia en encontrar en cada disco ese sonido propio que algún grupo llega a conseguir? Y, por último, ¿de qué sirve quejarse? Con Deerhoof serÃa muy en vano. Friend Opportunity es una fiesta, o un circo, o un manicomio, o todo eso junto. Es un disco divertidÃsimo, a la vez que enrevesado. Son 12 canciones en un cidà con 12 portadas diferentes, ésa es la gran idea genialmente plasmada en el plástico. Y asà hayas escuchado muchas otras bandas que por ahà hagan lo mismo [Xiu Xiu, anybody?], no es difÃcil distinguir al ahora trÃo por sobre aquellas. Una de las razones es demasiado obvia: Satomi Matsuzaki. La vocalista japonesa tiene un rango vocal de niña de colegio de monjas que te encandila tan morbosamente que ella sola basta para perderte en el laberinto musical que te propone la banda. La otra razón importante es que lo abstracto ha cedido terreno a lo directo. Yo celebro esa chamba, porque siento que ya no ponen cositas raras para hacerlas sonar cool, ahora suenan cool sin tener que recurrir a cambios o acordes que te puedan sonar caprichosos [cosa que todavÃa me pasa con The Fiery Furnaces]. Este encanto lo percibes tanto en alguna tierna balada [sorpresivo, de verdad], como en esos temas que parecen haber sido hechos luego de una clase intensiva de matemática pura ["The Perfect Me"]. Friend Opportunity es una maestrÃa en el curso “MelodÃa + Noiseâ€, dominan ese arte capaz de mezclar música que sirve tanto para Plaza Sésamo* como para Coachella. O sino, suenan funk, como en “Believe E.S.P.”. ¿Cuántos años en carrera? Desde el 91, ¿no? ¿Cuántos discos ya van, Satomi? ¿9? Mis respetos, de verdad [y un abrazo para Greg Saunier, el baterista. Chévere contigo, tigre]. Aún no termina el primer mes del año, pero hay cosas que deben decirse: Deerhoof nos regala un disco que va para el top ten en diciembre. Salvo que haya mayores y mejores sorpresas [y si es asÃ, será el mejor año de la década]. Word.
* Uno de los discos de la banda, Milk Man [2004], fue representado en una actuación de ballet por unos alumnos de primaria en el North Haven Community School de Maine, el 2006. ¿No que no?
::the.shins
::wincing.the.night.away
::sub.pop

Cuando la niña que interpretaba la lindÃsima Natalie Portman en Garden State, decÃa que “New Slang” le iba a cambiar la vida al pelmazo del personaje de Zach Braff, de verdad que le creÃas. No porque esa voz, esa mirada, esa carita, osea, toda ella te lo dijera, sino porque de verdad es un tema genial. El buen pop que The Shins mostrara en sus 2 primeros discos, Oh! Inverted World y Chutes Too Narrow acá ya roza la perfección. Wincing The Night Away es el disco ideal para catapultar a The Shins ya a circuitos mainstream. ¿Por qué? Pues porque contiene elementos que son la base de todo disco pop que haya marcado época, desde el alabado Pet Sounds de los Beach Boys hasta hazañas perpetradas por Flaming Lips circa Yoshimi Battles The Pink Robots e incluso Guided By Voices. El entusiasmo tras las primera oÃdas es grande, aunque tengo que reconocer que a pesar de sus excelentes referentes, no estamos ante una obra maestra. Pero vamos, tiene buenos momentos. Y sobre todo, muestra facetas que en los discos anteriores no apreciamos. “Red Rabbits”, por ejemplo, es un tema en donde se animan a experimentar, solo con una base electrónica, una orquestación leve y la voz de James Mercer ["Black Wave" tiene un tratamiento similar], quien dicho sea de paso, tiene el registro adecuado para cada una de sus canciones [sobre todo cuando menciona ciertas lÃneas, por ejemplo "Cause you had to know that I was fond of you. Fond of y-o-u", man, te hace pedazos]. Además, es él quien compone la mayorÃa de los temas y sus letras apelan a tópicos algo más Ãntimos, más cerrados, y con los que tal vez no tendrás mucha identificación. Si algo se extraña, es esa explosión jubilosa de sentimientos que te provocaban sus primeros temas. WTNA es todo acerca de implotar, de contenerse cosas, de soltarlas de a poquitos, eso sÃ, de manera muy elaborada, concienzuda, este disco -no lo olvides- es el trabajo de 3 años pues. Y no deberÃa sorprender: Mercer ya habÃa dicho que este trabajo era prácticamente una oda al insomnio y todas esas noches en que, desvelado, sin poder dormir, pensaba en lo que habÃa hecho durante el dÃa [me imagino que alguien que escribe un tema que lleve por tÃtulo "Caring Is Creepy" debe tener cosas inescrutables dentro de su cabeza]. Se entiende por eso la gran diferencia. Éste es el disco menos explÃcito de la banda, el del “nuevo” sonido, y tal vez un punto de partida para nuevos proyectos. Cuando llegues hasta “Split Needles”, tal vez lo mejor de la placa, entenderás todo con claridad. Mercer y compañÃa pueden descansar tranquilos. Sigo pensando lo mismo, que no es el gran disco que esperábamos, pero tampoco no has decepcionado. The Shins se mantienen siendo ellos mismos, y además, muestran ganas de ir más allá ["crecer" le dicen algunos]. Asà esa aura “indie” ya deba desaparecer, para darle paso a la fama mediática [medio planeta estaba esperando este disco. La otra mitad, el de Clap Your Hands...]. Es el precio a pagar pues, buen James. Tómalo como viene. La siesta la tendrás bien merecida.
::forget.cassettes::salt.[theory.8.records]

Otro dúo niño-niña. Otro ensamble solo-guitarra-y-baterÃa. Al menos asà fue como Beth Cameron y Doni Schroader iniciaron su ruta musical. Ella cantando y rasgando las cuerdas, él aporreando tambores. Sonando más a PJ Harvey o Sleater-Kinney que a White Stripes [comparación tan obvia como inexacta]. Vino disco [Instruments Of Action, 2003], gira [con ...And You Will Know Us By The Trail of Dead], nuevos amigos, nuevas experiencias, y ya pues, nueva re-formación: Schroader deja a la flaca Beth por …AYWKUBTTOD, y ella caballera no más, jala a Aaron Ford para la teba, y el multi-instrumentista Jay Leo Phillips. Ahora como trÃo, Forget Cassettes expanden su sonido, la experimentación es profusa, y la complejidad en la ejecución es notoria [y por momentos, notable]. Y aun asà esto te suene algo alejado para tus parámetros, Salt te podrÃa llegar a gustar. Para comenzar, la voz de Cameron es contundente. Sin necesidad de recurrir a gritos [que sà se hacen presentes de tanto en tanto], su canto es vigoroso, firme, oscuro y fuerte. Aaron Ford toca la baterÃa con creatividad, y el aporte de Jay Leo [sobre todo en teclados, Rhodes para ser más precisos], hacen que los tracks sean gratas experiencias auditivas. Aún cuando en sus letras los tópìcos remitan a la tristeza que deja el amor perdido ["Lonely Does It"], no se autocomplacen tocando de manera pelele, ni Cameron recurre a un canto llorón. Se nota la fuerza y la ira, cosa que se agradece. Ah, también se meten con el gobierno ["The Catch" habla sobre la inacción de muchos que sà debieron hacer algo al respecto del huracán Katrina]. O sea que hay para cada quien. Tal vez la crudeza de los temas a algunos pueda parecerle poco atractivo, o que tal vez el recurso quiet/loud esté ya gastado, pero el caos que Forget Cassettes genera podrÃa entretenerte. Como a mÃ. Asà sea en mp3.