::2006_no.hay.cielo.sin.ti::
::morning.runner::wilderness.is.paradise.now.[parlophone]
MTV tiene [otra vez] la culpa. La madrugada y mi falta de sueño, hicieron que mi pulgar machuque los botones del control remoto hasta pasar por su señal. Y los vi. El video en el ascensor, inundándose, en orden inverso, y la música angustiante, con una voz desesperada. Esperé con paciencia [la impresión estaba siendo grata], y me aprendà el coro ["but its not Heaven / without You"], y luego el nombre de la canción: “Burning Benches”, la tÃpica canción que se te graba en el cerebro y no te abandona. Morning Runner era la banda. Y Wilderness Is Paradise Now salÃa como nombre del disco. Con el disco en la pc, abrà el Winamp y procedà a escuchar… Listo, teorÃa confirmada: lo que sea que esté pasando con mi vida, hace que empate demasiado bien con estas atmósferas de urgencia que destila el primer disco oficial de esta banda de Reading. Piano, guitarra, bajo y baterÃa, junto con la voz de Matthew Greener, se amalgaman en 11 canciones directas, que transmiten obsesión, angustia, desesperación, celos y depresión. Algunos matices filosóficos en sus tracks denotan que por lo menos hubo esfuerzo y paciencia para escribir las letras. Es inevitable sentir la amargura que embadurna cada track, aun en sus temas acústicos, con unos teclados vintage que son ejecutados a la perfección, arropándolos de una sensación de calidez pero a la vez de soledad indescriptible. No me cuadra que estén bajo el “amparo” de Chris Martin, pero veo que no es el único acercamiento con Coldplay: la portada de Wilderness Is Paradise es obra de Tappin Gofton, culpables de la carátula del X&Y. Pero más allá de ciertas coincidencias intrumentales con la banda del esposo de la Gwyneth, no veo mayor relación con ellos. Y menos con Keane, pues, ¡por favor! Morning Runner ha sacado el disco que el borrachito de Ben Chaplin no pudo firmar.













