::2006_gloria.gloria.aleluya::
::dirty.on.purpose::hallelujah.sirens.[north.street]
Sucedió involuntariamente: querÃa escuchar el disco de James Figurine, y en mi confusión, le doy play al Hallelujah Sirens. Juro que vi La Luz. Fue como si un el sonido de los ángeles descendiendo a contarme las buenas nuevas, aún cuando no es diciembre, me penetrara por el centro de la frente. Cada guitarrazo luminoso, cada acople oscuro, cada distorsión copada, ejecutada con la confianza de quienes se sienten convencidos de haber encontrado la alquimia perfecta entre My Bloody Valentine y Yo La Tengo. Desde “No Radio” [que por unos segundos me pareció una versión shoegaze-made-in-NY de "In This Home On Ice" de Clap Your Hands Say Yeah] hasta el cierre alucinante con “Kill Our City” [genial el tÃtulo, genial la canción] y “Fake Lakes”, no he quedado sino encandilado. Mi único [gran] ‘pero’ es con “Lake Effect” que tiene el efecto de impacientarme por su extensa duración dada su condición de ser un tema lento, dentro del decálogo de ráfagas luminosas que contiene el debut de Dirty On Purpose. Gran parte del disco se mantiene gracias a esa urgencia [no es ni será la primera vez que leerás esta palabreja por acá] que exudan muchas de sus canciones. Un amasijo guitarrero que se vale del reverb y la distorsión para regalarnos gemas pop que se te adhieren a los oÃdos. La voz principal de Doug Marvin te remite a Bilinda Butcher, pero no está elaborada para camuflarse detrás de esa instrumentación saturada, sino que se hace sentir [no hay ninguna mujer como miembro oficial en el cuarteto, pero parece que tienen hasta 3 vocalistas. El crédito para "No Radio", por ejemplo, es para una tal Jaymay]. Aunque de verdad, ya no sé. Después de leer esto, tal vez notarás que de nuevo no tiene nada, y es uno de esos otros émulos del indie/dream pop de los 90’s. Quizás lo sean. Pero, por esas cosas del destino -en el que no creo- me engancharon. Si tanta gratificación me llegara cada vez que me equivoco, no me arrepentirÃa de tantos errores. Recuerda, Dirty On Purpose, para tu lista de fin de año. No queda de otra: ¡a ensuciarse!























