Las depresiones son redituables. Al menos en lo que a música se refiere. Brian Molko y sus compinches juegan a los abatidos con su 5ta placa Meds [diminutivo de 'medicines', por si no quedó claro con el tÃtulo]. Alusiones a las flaquezas de espÃritu y las debilidades de nuestros caracteres pero ya sin la sazón de tanto artilugio electrónico que en algunos pasajes como que ensuciaban un disaparejo Sleeping With Ghosts (2003), su anterior placa. Para mà este Meds me sabe más conciso en su invariable propuesta pop/glam, pero no por eso -mucho- mejor. Tal calificativo se lo dejo al debut autotitulado del ‘97, o ya pues, al segundo esfuerzo, Without You I’m Nothing (1999). Este nuevo disco los devuelve maduros [palabrita que ya me cae antipática], sin excesivos ni injustificados devaneos high-tech [que por ejemplo, malograban temas como "English Summer Rain"], sino con la dosis justa en temas que asà como están funcionan [será porque fueron grabados en lo que dura 8 semanas]. Un arranque punche con “Meds” y la compañÃa vocal de VV de The Kills, inicia la ruta por la que se asomarán temas como “Infra-Red”, “Beacuse I Want You” [intensa y obsesiva], “Pierrot The Clown” [siempre se las arreglan para sonar contundentes en sus baladas], “Broken Promise” con Michael Stipe [de puta madre, tal como lo lees], y un buen cierre con “A Song To Say Goodbye”, que le dan sabor a un disco que sin duda pudo estar mejor de lo que se escucha. Ay Molko, la historia de tu vida…