Hel·i·con suena*… pero no sé a qué. Y, a este nivel, eso es lo mismo a sonar mal.
Hel·i·con quiere… pero no lo logramos. Sabemos cómo, sin embargo.
Hel·i·con sigue siendo más ganas que talento. Aunque respiro tranquilo: sé que lo tenemos.
Hel·i·con (nos dicen) es shoegaze. Hel·i·con (también nos han dicho) es pop. Hel·i·con debe (re)definirse…
…y de una buena vez.
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* Y… ¿a qué suena, entonces, Hel·i·con? ¿A lo que escuchamos?
Se me ocurre esto como muestra-referencia:

::souvlaki
::slowdive
Es como si la brisa más refrescante y sobrecogedora que hayas sentido algunas vez, te llegue a la potencia 1000 de una sola. Slowdive es éter, pero con sabor a caramelo. Un halls sonoro. Y Souvlaki es la muetra de esa conjunción perfecta: suave e intenso a la vez. Nada más conmovedor y agresivo al mismo tiempo. Dale play al disco, cierra los ojos, abre la boca, e inhala. Luego vuela.
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::those.who.tell.the.truth.shall.die,those.who.tell.the.truth.shall.live.forever
::explosions.in.the.sky
Portada: “Este avión se estrellará mañana”.
Edición: 10 de setiembre del 2001.
Resultado: ¡¡Boom!!
Nadie quedó en pie en Texas al editarse este disco. La verdadera explosión fue ésta, pletórica de pedaleras y efectos miles, y redobles de tarola, tambores y platillos. Ideal para iluminar cualquier paisaje que cruce por tu mente. Y con las mismas, hacerlo estallar todo.
And no words were spoken…
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::come.on.die.young
::mogwai
Guitarras, pedaleras, efectos y consolas. Códigos ya recorridos en su genial primer disco. Sin embargo, CODY es tan fascinantemente ensoñador, con un flujo espiralado, sinuoso, in crescendo, hasta la detonación y la calma inmediata, que no me importa si no han descubierto nada con él. Lo que me impacta es cómo me hacen dar otro paso, track por track, a un terreno sonoro que simplemente me revuelca extasiado en melodÃas y ruido. El trance que necesitas para combatir el caos. Es que el fuego se combate con fuego.
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::stories.from.the.city,stories.from.the.sea
::pj.harvey
Si una mujer te ha dicho en la cara (y sin estar ebria) que te la quiere chupar, debe tener este disco en su colección (es más, debe estar todavÃa en la bandeja de su reproductor). Ok, en el Stories… ya no se le escucha a Polly Jean tan visceral como en… no sé, Dry, pero no deja de ser conmovedora y, simultáneamente, excitante (en el sentido más sexual de la palabra). No sé si suena más “alegre”, pero madura sà está. Y a esa edad es lo mÃnimo que se le pide a una mujer. Eso, y tener ESAS piernas.
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::dummy
::portishead
Nos gusta sufrir. Y regodearnos. El soundtrack para todas mis depresiones no podÃa ser menos melodramático y tormentoso en su sonido. Y mis llantos sólo podÃan traducirse con la voz de Beth Gibbons. Un tornamesa que con cada giro rasga tu piel. Un acompañamiento rÃtmico que equipara cualquier palpitación, el pulso necesario para que elijas la forma de matarte. Un disco melancólico para almas que lloran en silencio. Sniff :”(
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